La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Severamente cuestionada inició la campaña del Truco Verástegui, al liderazgo del PAN en Tamaulipas. Cometió la grande pifia de incorporar a su planilla a un ciudadano de negros antecedentes, lo que generó una embestida mediática que se ve complicada remontar.
Tratando de realizar un control de daños, negó que ese personaje -famoso en la frontera, por su larga militancia panista y por haber representado a su partido en el Congreso de la Unión; sí: fue diputado federal- estuviera en su propuesta para el CDE.
Infructuoso intento: ya el órgano interno de elecciones había presentado a la prensa todos los nombres de los acompañantes del Truco.
Tragedia en el comité de campaña de Verástegui.
Justo cuando la narrativa del PAN era más insistente en señalar a MORENA como narco partido y cómplices del guachicol, se conoce el entramado real, con nombres y apellidos de sus relevantes militantes buscados por la justicia norteamericana para que expliquen asuntos como lavado de dinero y tráfico de hidrocarburos hacia Texas.
En el caso no hay aclaración que valga.
El empresario y su empresa son nombrados por el Departamento del Tesoro como instrumentos de un tejido delictivo.
Nada bueno aporta ahora, a la campaña interna el Truco.
El hecho lastima su estructura en una coyuntura crucial para su partido y casi lo deja fuera de la contienda. Y si se apegan en forma ortodoxa a los estatutos, lo podrían dejar fuera del partido por la gravedad de sus conductas.
Y más: pone en riesgo al PAN al evidenciar fondos bajo sospecha, en las dinámicas domésticas.
(El IEETAM debería tomar nota de ese acontecimiento. Porque entrega suficiente dinero a los partidos, como para que eviten la tentación de usar fondos de origen inexplicable y se degrade el sistema de partidos en la región).
¿Por qué incorporaron a ese empresario en la planilla cuando ya se sabía su historia y su vínculo con oscuros factores del sur y norte del río Bravo?
Sólo el Truco lo sabe.
El Comité Ejecutivo Nacional debería intervenir y limpiar de tajo esas desviaciones en Tamaulipas que les dinamita su retórica dominante. Sus acusaciones de la sociedad de MORENA con el crimen organizado se debilitan: hoy le está abriendo un documentado boquete el Truco y sus amigos.
Verástegui ya perdió la batalla.
Si antes no tenía posibilidades, hoy se achican aún más.
Nunca había tenido más favorable y sonriente el escenario, Omeheira López Reyna la adversaria del Truco.
Verástegui no perdió la elección: lo derrotaron sus ambiciones.