La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Profundamente conceptual el llamado nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desde la CDMX. En esencia, es la defensa de la soberanía del país. Y eso significa, ni más ni menos: el reclamo ante los EUA al amago de intervención política y militar de su presidente y su arsenal de instrumentos de presión.
Aunque algunos actores sociales -sobre todo la clase dirigente- aún no lo procesan con claridad, cae el exhorto con grande intensidad en Tamaulipas.
En la entidad, se asientan estratégicos recursos. El gas y el petróleo aportan buena parte de los hidrocarburos a los que los empresarios norteamericanos y su gobierno, les han echado el ojo, como en los tiempos de los gobiernos entreguistas y apátridas.
La Cuenca de Burgos -cuyo epicentro es San Fernando- y la zona petrolera de Tampico-Veracruz-San Luis Potosí, alimentan las ambiciones de los grupos de presión gringos como en los años 20 del siglo pasado.
(Genera suspicacias la violencia brutal que vivieron los habitantes de la zona de San Fernando haya provocado una despoblación de comunidades rurales de la comarca. En tanto las compañías petroleras privadas, construían en una dulce paz para ellos, una infraestructura bajo criterios legales cuestionados, para saquear los recursos de la paraestatal, PEMEX).
Por eso el llamado de la presidenta, encarna una histórica relevancia.
Recurrir al nacionalismo y al patriotismo, no es una retórica hueca o desfasada de CSP. Son herramientas para oponer el discurso antineoliberal, a la narrativa intervencionista de Norteamérica y de sus aliados mexicanos: el PRIAN.
El llamado de la presidenta es también a participar en la creación de un nuevo entramado político en el país que sirva para la consolidación de un país soberano e independiente. Y eso pasa necesariamente, por la construcción en las entidades fronterizas, de candidatos a cargos de representación popular que imposibiliten señalamientos futuros que sirvan de munición a las agencias extranjeras en su discurso intervencionista.
Es decir: las candidaturas son, en esta coyuntura, asunto de seguridad nacional.
¿Quién en Tamaulipas, saldrá a respaldar y secundar el discurso de CSP?
Pocos, muy pocos.
MORENA-TAM la entidad articuladora para impulsar las proclamas de Sheinbaum, está en sueños. Su oscura lideresa, sueña con una diputación local plurinominal y con regidurías para sus amigos y adictos.
Con una cartera de posibles candidatos achicada por los embates injerencistas de EUA, se supone que los más interesados en evitar las manos en los asuntos de los mexicanos, son los afectados por tales medidas. Para evitar señalamientos, muchos de los estigmatizados se hacen que la virgen les habla y siguen en sus precampañas, como el tlacuache: haciéndose los muertitos.
¿Por qué no debatir en las cabeceras de distrito y las alcaldías el discurso de Sheinbaum?
¿Por qué no glosar la filípica de la presidenta, en los espacios deliberativos de la IV T y su Segundo Piso?
Mientras Tamaulipas se levanta tarde, la presidenta no duerme.