Francisco Medina Guerrero

CIUDAD VICTORIA.- En un movimiento estratégico para blindar el suministro de la zona sur del estado, el Organismo de Cuenca Golfo Norte de la Conagua y la Secretaría de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas iniciaron este día un operativo de «barrido» sobre el Río Tamesí, con el fin de desmantelar tomas clandestinas y castigar a quienes roban el recurso.

Se anunció que el operativo de «caza» va desde González hasta Llera.

Se destacó que el despliegue no es superficial: se trata de una inspección física y documental que recorre el río desde el tramo González-Ébano y proyecta extenderse hasta el municipio de Llera. La misión es clara: detectar a quienes operan sin concesión o utilizan documentos falsos para desviar agua de manera ilegal.

Jaime Felipe Cano Pérez, titular del organismo federal, advirtió que la prioridad absoluta es la seguridad hídrica de Tampico, Madero y Altamira, ciudades que dependen exclusivamente de este sistema para sobrevivir.

Ante los constantes señalamientos por el presunto robo de agua por parte de productores limoneros en Llera y Jaumave, (denuncias que han quedado impunes en administraciones pasadas), Cano Pérez fue enfático: «La ley va a ser pareja».

Aunque se priorizará la vía administrativa, la autoridad no descartó el uso de la fuerza:

  • Investigaciones activas: Ya hay tres casos formales bajo la lupa en González.
  • Apoyo militar: Se recurrirá a la Sedena para ingresar a zonas de conflicto donde la inspección técnica sea recibida con hostilidad.

En el frente preventivo, Conagua confirmó que el Radar de Altamira está en su fase final de licitación para rehabilitar sus componentes eléctricos con una inversión de hasta 300 mil pesos. Se estima que para agosto, en pleno pico de la temporada de huracanes, el equipo esté operando al 100 por ciento para blindar la vigilancia meteorológica en la costa tamaulipeca.