#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD
En política, los reconocimientos económicos no llegan por generación espontánea ni por cortesía empresarial. Detrás de cada mirada del sector privado hacia una región, hay estabilidad, operación política, infraestructura y, sobre todo, resultados. Y lo que hoy comienza a suceder en la frontera de Nuevo Laredo no es casualidad, es parte de las reacciones que ha provocado el impulso que se le está dando como el verdadero motor económico de Tamaulipas.
Mientras otras ciudades siguen atrapadas en el discurso, Nuevo Laredo sigue avanzando en los hechos. La frontera entre Laredo, Texas, y Nuevo Laredo, Tamaulipas, volvió a colocarse en el radar internacional durante la cuarta edición del Automotive Industry Supply Summit en Querétaro, donde empresarios y desarrolladores hablaron de esta región como uno de los corredores logísticos e industriales más estratégicos de Norteamérica. Y eso, políticamente, manda señales muy claras.
El vicepresidente ejecutivo de Forum Commercial Real Estate México, Carlos Montoya, prácticamente confirmó lo que desde hace tiempo se viene construyendo, que la frontera neolaredense ya dejó de ser solamente un punto de cruce para convertirse en una plataforma clave para inversión, manufactura y distribución internacional. La firma tiene presencia en San Antonio, Laredo, Nuevo Laredo y McAllen, una especie de cinturón económico donde la joya logística comienza a tomar cada vez más fuerza del lado tamaulipeco.
No es menor que empresarios especializados en el sector automotriz y manufacturero hablen de Nuevo Laredo como una región competitiva por eficiencia, rapidez y reducción de costos. Mucho menos cuando revelan que diariamente cruzan alrededor de 14 mil camiones por esta frontera, una cifra que convierte a la zona en una auténtica arteria comercial entre México y Estados Unidos. Ahí está el músculo económico que hoy comienza a despertar el interés de inversionistas que antes miraban hacia otros estados del norte.
Y aunque el fenómeno del nearshoring ha ayudado a acelerar esta dinámica, tampoco puede ignorarse el trabajo político que existe detrás de esta nueva narrativa económica. Porque para que las empresas volteen a ver una ciudad, primero debe existir certidumbre, infraestructura y coordinación entre gobiernos.
En ese sentido, el empuje que hoy vive Nuevo Laredo forma parte de la estrategia nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer los polos industriales y logísticos del país, particularmente en la frontera norte, donde se juega buena parte del futuro económico mexicano frente al mercado estadounidense.
Pero también es resultado de la alineación política y operativa que ha construido el gobernador Américo Villarreal, quien ha insistido en posicionar a Tamaulipas como pieza clave del comercio internacional y como una entidad lista para competir en la nueva era industrial que está dejando el nearshoring.
Y claro, en el terreno local, sería ingenuo no reconocer el papel que ha jugado la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, quien ha convertido el tema económico y logístico en uno de los ejes centrales de su administración.
Mientras muchos municipios apenas sobreviven administrativamente, Nuevo Laredo aparece cada vez más en foros nacionales e internacionales como punto estratégico para inversión y desarrollo industrial.
Al final, el mensaje que comenzó a salir desde Querétaro tiene lectura política y económica. Cuando empresarios empiezan a promover una frontera como la opción ideal para instalar operaciones, cadenas de suministro y centros de distribución, significa que algo se está haciendo bien. Y hoy, guste o no a algunos, Nuevo Laredo comienza a consolidarse como el corazón económico de Tamaulipas… un motor que ya empezó a rugir del lado correcto de la frontera.
CON CARMEN LILIA LA OBRA NO PARA
En Nuevo Laredo el pavimento sigue avanzando aunque no haya temporada electoral. Y ese detalle político comienza a marcar diferencia. Porque una cosa es inaugurar discursos y otra muy distinta inaugurar calles.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal volvió a dejar claro que, en su administración, la obra pública no entra en pausa. Al contrario, sigue convirtiéndose en uno de los principales motores de su gobierno, particularmente en colonias donde durante años las vialidades parecían más zonas de resistencia vehicular que calles urbanas.
Ahora fueron las colonias Bertha del Avellano, Buenavista, Buenos Aires y Militar las que recibieron obras de pavimentación, repavimentación y recarpeteo con una inversión superior a los 28 millones 611 mil pesos. Una cifra que no solamente representa concreto y asfalto, sino también mensaje político, el gobierno municipal quiere mantener presencia territorial y resultados visibles en las colonias.
Porque en política, las calles también hablan. Y cuando una ciudadanía ve maquinaria trabajando, pavimento nuevo y vialidades rehabilitadas, también percibe movimiento gubernamental, capacidad operativa y continuidad administrativa.
La realidad es que Nuevo Laredo vive actualmente una etapa donde la infraestructura urbana se ha convertido en carta fuerte del gobierno municipal.
Hoy, el mensaje desde Palacio Municipal parece bastante claro, con Carmen Lilia, la obra pública no para…¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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