Por: José Medina

Ciudad Victoria.— A través de un punto de acuerdo a la secretaría de Educación del Estado de Tamaulipas, el legislador de Ciudad Madero, Francisco Adrián Cruz Martinez, pide conocer la estrategia que implementarán para atender la obesidad en niñas y niños que se padece en el sur del estado, ante la falta de profesores de educación física y de programas de prevención y promoción de la salud nutricional en la infancia.

Reconoció, que el problema está presente no solo en la infancia y la adolescencia, sino también en la población en edad preescolar. Los niños y niñas con sobrepeso y obesidad tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de contraer padecimientos crónico-degenerativos como la diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares a edades más tempranas.

«En el sur de Tamaulipas, la situación se agrava por la carencia de profesores de educación física en las escuelas públicas, lo que limita la posibilidad de que los niños y niñas realicen actividad física de manera regular. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha señalado que más del 60% de los planteles de nivel básico carecen de maestros especializados en esta área, lo que repercute directamente en la formación integral de los estudiantes y en su salud», indicó Adrián Cruz Martinez.

El diputado local explicó que la falta de profesores de educación física no solo limita la práctica deportiva, sino que también reduce la posibilidad de detectar tempranamente problemas de salud relacionados con el sedentarismo. Los maestros especializados cumplen una función preventiva al identificar signos de sobrepeso y orientar a los estudiantes hacia hábitos más saludables. Sin embargo, la carencia de estos profesionales en las escuelas públicas de Tamaulipas deja a miles de niños sin esta guía fundamental.

Puntualizó que la besidad infantil en Tamaulipas no solo impacta en la salud de los menores, sino que también genera problemas profundos en la ciudadanía y en la cohesión social de las comunidades.

En las zonas urbanas y rurales del sur del estado, las familias enfrentan un doble desafío: por un lado, el acceso limitado a alimentos saludables y espacios seguros para la actividad física; por otro, la falta de programas escolares que promuevan hábitos de vida sanos.

Asímismo, la combinación ha derivado en un aumento de enfermedades crónicas en edades tempranas, lo que incrementa la demanda de servicios médicos y reduce la capacidad de las comunidades para desarrollarse de manera sostenible. Además, la obesidad infantil afecta la participación ciudadana, ya que los padres de familia deben destinar más tiempo y recursos al cuidado de hijos con problemas de salud, lo que limita su involucramiento en actividades comunitarias y productivas.