● “Esto nos pega muy duro”, expresó Armando Martínez Manríquez, alcalde de
Altamira

Por Agustin Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Ciudad Altamira, Tamps.- La crisis en el suministro eléctrico volvió a colocar a
Altamira en una situación de vulnerabilidad operativa y social. Los constantes
apagones registrados en distintos sectores de la ciudad no solo han provocado
afectaciones domésticas, sino que también amenazan el abasto de agua potable
para decenas de miles de familias y el funcionamiento del corredor industrial más
importante del sur de Tamaulipas.
En medio de la creciente inconformidad ciudadana, el alcalde de Altamira, Armando
Martínez Manríquez, reconoció la gravedad del problema y anunció una reunión con
la Comisión Federal de Electricidad para exigir respuestas inmediatas y medidas de
protección para la infraestructura hidráulica de la ciudad.
“Esto nos pega muy duro”, expresó el edil al referirse a las interrupciones del
servicio eléctrico que, aseguró, se han repetido de manera constante durante el día.
“El problema es el suministro del agua y también las afectaciones domésticas a las
casas habitación”, señaló.
La molestia social ha escalado debido a que gran parte de la población atribuye
directamente al gobierno municipal la falta de energía, pese a tratarse de una
competencia federal operada por la Comisión Federal de Electricidad. Martínez
Manríquez admitió que el desgaste político recae inevitablemente sobre la
administración local, particularmente cuando las fallas impactan servicios
esenciales.
El alcalde sostuvo que la situación resulta paradójica para una ciudad considerada
estratégica en materia energética y desarrollo industrial. Altamira alberga
infraestructura clave para la generación y distribución eléctrica en el noreste del
país, además de consolidarse como uno de los polos industriales más relevantes de
México.
“No podemos entender cómo Altamira, que es generador de energía y que abastece
a la parte noreste del país y al estado de Tamaulipas, esté batallando con esto”,
afirmó.
El mandatario municipal explicó que ya se proyecta la instalación de una nueva
central de ciclo combinado, así como tres subestaciones eléctricas que permitirían

atender la creciente demanda energética derivada de la expansión industrial y
urbana. Sin embargo, advirtió que esas obras requieren tiempo y que la prioridad
inmediata consiste en evitar que las fallas eléctricas paralicen la planta DUPORT,
infraestructura vital para el sistema de distribución de agua.
“Lo que yo les pido es que tengamos circuitos de protección hacia la planta
DUPORT, porque si no dejamos a 70 mil familias sin agua”, subrayó. El impacto
también alcanzaría a más de 70 empresas asentadas en el corredor industrial, cuya
operación depende del suministro continuo.
La problemática energética ocurre en un momento en que Altamira busca
consolidarse como destino de inversión industrial y energética. La llegada de nueva
infraestructura eléctrica forma parte de una estrategia para fortalecer la capacidad
operativa de la región ante el crecimiento de la demanda.

PROYECTO DE ELECTRIFICACIÓN EN ZONA RURAL
En paralelo a la crisis urbana, el alcalde reafirmó el compromiso de su
administración con las comunidades rurales y ejidales, históricamente rezagadas en
materia de infraestructura básica. Martínez Manríquez informó que el gobierno
municipal prepara un proyecto de electrificación para ampliar la red hacia
comunidades alejadas de la zona de Palmas Altas.
Detalló que la Comisión Federal de Electricidad ya otorgó la factibilidad técnica para
extender el servicio hacia Llano Grande y una zona conocida como La Pimienta,
mediante una obra de aproximadamente cuatro kilómetros y una inversión estimada
en siete millones de pesos.
“Vamos a iniciar una parte este año y concluir con presupuesto de 2027, pero es un
compromiso que ya asumí y lo vamos a hacer”, aseguró.
El presidente municipal rechazó que las comunidades ejidales hayan sido excluidas
de las políticas públicas de su administración. Destacó la participación del sistema
DIF municipal en brigadas de salud, entrega de apoyos y actividades dirigidas a
menores de edad en sectores apartados.
“La zona ribereña del río Tamesí es muy atendida por nosotros, sobre todo las
comunidades más lejanas”, afirmó al mencionar localidades como Santa Juana y
Mariano Matamoros.