Expediente

Azahel Jaramillo H.   

                 ¿Cómo están? En esto del periodismo que he ejercido en Monterrey, en Nuevo Laredo, y claro en Victoria, la experiencia reporteril que más me impactó ocurrió una tarde trabajando en el diario El Mañana de Nuevo Laredo.

         Y bueno en Nuevo Laredo me tocó reportear la noche en que estaban en paro laboral cientos de negocios, restaurantes, todo el transporte público de pasaje (incluidos taxis), y cerradas todas las gasolineras de esa ciudad en apoyo al líder cetemista Pedro Pérez Ibarra, saqueada su casa y defendida minutos después a balazos la casona, mansión, de uno de sus hijos. 

 Con todo y esto, lo que más me impactó, lo que me hasta me espantó el sueño, fue el incendio de una vivienda en esa fronteriza ciudad que es Nuevo Laredo.

           Era yo reportero de Locales en la Primavera de 1984. En El Mañana, en ese entonces los reporteros de la Sección Local debíamos hacer guardia y estar al pendiente de ir a reportear asuntos policiacos.

       Era mi día de guardia. Y a eso de las 5 de la tarde el Jefe de Información del diario, José Luis García, me dice en la redacción: «A ver de inmediato vente ya con un fotógrafo… se esta incendiando una casa en la colonia…»

     Incluso ,tuvo el Jefe de Información duda, y dijo: «Mejor ya no vayan… !¡bueno, sí vayan!»

  Total que en una troca conducida por el fotógrafo llegamos al sitio del incendio. Justo al llegar me percato que el camión de Bomberos empieza a retirarse del lugar. «¡Córrele y tómele foto al camión de Bomberos!». Esto por la idea personal que tengo de la fuerza informativa de una fotografía, que en mi opinión tiene más fuerza que una narración, más fuerza que una descripción. La fuerza de la imagen. 

En esos años 80tas, desconozco ahora, había en Nuevo Laredo muchísimas casas de madera, habitadas igualmente tanto por familias de condición modestas como por familias de clase media. 

              La vivienda, al centro de un patio de unos 7 metros de frente por unos 12 metros de largo está casi toda derribada.

       Era una vivienda sin barda frontal. Mientras el fotógrafo procede a accionar su cámara, alcanzo a ver en el piso entre restos de ropa quemada, lo que en principio me parece que son dos muñecas quemadas. 

     Y ya cuando les pongo más atención a es a dos muñecas quemadas, pero casi de inmediato reparo que no se trata de dos muñecas, muñecos calcinados. Justo del tamaño de un bebé humano. Y descubro que de lo que se trata en realidad es de dos pequeños niños muertos, quemados, calcinados  sus cuerpecitos.

            Una vecina de la casa incendiada me explica que ahí vive un matrimonio. que la mamá trabaja de cajera en una panadería de la Calle Guerrero. Y que el papá no tiene trabajo, y que se encarga en esos días de quedarse en casa a cuidar a sus dos pequeños hijos.

«Ahorita, mi marido, ya fue a traerse de la panadería a la mamá de estos dos niños que ya se murieron», me explica la vecina de la casa de junto.

Al llegar la madre es llevada directamente a la casa de junto de este vecino, que al igual que su mujer están conmocionados.

 En eso veo llegar a un joven en bicicleta, que totalmente espantando es conducido a donde esta su esposa. Esta madre que no ha sido notificada de la suerte de sus pequeños hijos, recibe a su esposo, quien al verlo le pregunta: «¿Qué pasó viejo, dime qué pasó?» Y escuchó que él responde: «No sé vieja, yo acabo de llegar.» 

 Lo que había ocurrido es que aquel desempleado padre de familia  seguramente aburrido aquella tarde calurosa, había dejado solos a sus pequeños hijos, bajo llave y con un abanico encendido. 

Muy seguramente  sobrevino un corto circuito que empezó a incendiar esa casa de madera, desconociendo los vecinos que dos bebés estaban dentro y acabaron muriendo quemados. 

 No había más periodistas que el fotógrafo y yo. Procedo a redactar la información de la tragedia, con casi toda la narrativa de lo ocurrido. Y ya terminada la nota, y redactadas las explicaciones de cada foto, es decir redactado ya eso que en periodismo se llama «Píe de fotografía», empiezan a llamar a «El Mañana» periodistas de prensa, radio y televisión de Laredo, Texas, y de otras dos ciudades tejanas.

 La persona del conmutador del periódico, me los va comunicando para que yo les vaya dando detalles de la viviendas incendiada. A algunos de esos reporteros lo conocía yo por eventos políticos acontecidos en Nuevo Laredo.

Vivía yo en el departamento, de un edificio de tres pisos ubicado a unas ocho calles del periódico. A eso de las 11 de la noche ya en camita luego de esa jornada laboral intente, ya con las luces apagadas, obvio intenté  dormirme. No pude pronto quedarme dormido. Lo intentaba pero me acosaban aquellas imágenes de aquel par de muñecos quemados, que vi en el suelo, luego de la partida de aquel camión de bomberos. Batallé, pero acabé por dormirme. 

    ABOGADA TANIA CONTRERAS,EN AGUASCALIENTES

Les comparto que este viernes 8, quien amaneció en la bella ciudad de Aguascalientes es la abogada Tania Gisela Contreras López, del mero Hidalgo, Tamaulipas, y quien en este Tiempo de Mujeres, es la magistrada Presidenta del Poder Judicial de Tamaulipas.

      Ello en razón de que participa en la segunda asamblea nacional de Tribunales Superiores de Justicia. Vale decir que el reporte que tenemos es que en esta asamblea se han abordado temas relacionados con la modernización de los sistemas judiciales, la capacitación, el fortalecimiento institucional y la consolidación de una justicia mas cercana, eficiente y orientada a resultados.

            PARTICIPA LA UAT EN BRIGADAS ASISTENCIALES DEL DIF TAMAULIPAS 

La Universidad Autónoma de Tamaulipas, encabezada por el rector médico Dámaso Leonardo Anaya Alvarado participó en las brigadas «Transformando Familias», organizadas por el Sistema DIF Tamaulipas y el Gobierno del Estado, celebradas esta jueves 7 en el municipio de Abasolo.

                                                   Sumadas a estas jornadas, la UAT instaló módulos de atención y asistencia social en las áreas de Enfermería, Derecho, y Veterinaria, con la participación entusiasta de estudiantes y maestros universitarios. NOS  VEMOS.