CUADRANTE POLITICO——–POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO—
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Los expertos en el tema recomiendan que si usted tiene borregas lanudas las trasquile en la temporada que media entre la primavera y el verano, todo ello para evitarles a estos animalitos, un estrés térmico.
En el agostadero de la política tamaulipeca y las investigaciones por presuntos casos de corrupción, se destaca un caso paralelo.
Resulta que la Auditoría Superior del Estado, (ASE), ya escogió a su ovina favorita, nada menos que el exalcalde de Matamoros, Mario López Hernández, al cual se le han detectado múltiples irregularidades presupuestales y administrativas.
Para abrir boca, se habla de observaciones superiores a los 550 millones de pesos. Específicamente en lo correspondiente al ejercicio 2023.
Adicionalmente trasciende una deuda descomunal, que ronda los 180 millones de pesos. Hablamos de que durante la alcaldía de la Borrega, el endeudamiento alcanzó los 160 millones, algo totalmente fuera de control, y prácticamente hipotecando el futuro de la primera puerta fronteriza con USA.
El historial contable del alcalde que su momento trató de erigirse como el factor decisivo de su sucesor en el ayuntamiento, es francamente de escándalo.
De tal dimensión que en el reciente 2025, la Auditoría Superior del Estado, reprobó los excesos de sus gastos públicos. Se le formularon señalamientos por incumplir con disposiciones legales, y no solo de carácter normativo.
Todo ello está conduciendo a la posibilidad de que se solicite su desafuero ante el Congreso de la Unión. La Borrega está enterado de esta situación que amenaza con derrumbar de un plumazo su carrera política, y por ello recientemente acaba de embestir con un topetazo al sexenio estatal y a gran parte de la clase política morenista del país.
La dirigencia estatal del PVEM se habría deslindado de estos señalamientos que tienen un tufo de alianzas con grupos cabecistas. De no probar sus acusaciones, López Hernández podría enfrentar acusaciones por daño moral.
Lo que la Borrega está haciendo es atacar a quienes el considera sus enemigos políticos, antes de que el brazo de la justicia lo alcance. Y sin embargo, ello no evita que en Matamoros, las investigaciones sobre su presunta corrupción sigan avanzando. Algunas de estas auditorias, apuntan hacia organismos como la Junta de Aguas y Drenaje.
Las denuncias ciudadanas, por supuestas desviaciones de recursos, están vigentes. Y lo que se avecina, no es un escenario tan terso que digamos.
La pregunta más pertinente es la siguiente: ¿A que le tira la Borrega, embistiendo contra el morenismo estatal y nacional? ¿A que intereses oscuros sirve con este tipo de declaraciones mediáticas, ausentes de documentos probatorios?
Porque todos sabemos que don Mario no es una perita en dulce. Esas 12 horas que lo detuvo migración en el puente de Brownsville, en septiembre de 2025, hablan de que no andaba, y no anda tan bien, en sus asuntos de honestidad y transparencia política.
Inferir que se fue a refugiar con Latinus, por despecho político, sería un error. Otra pregunta:
¿Por qué hasta ahora, después de que se quedó como el can de las dos tortas, y no le tocó nada, se está lanzando con una actitud de suicida político, como lo hacían los pilotos kamikazes de la segunda guerra mundial, estrellando sus aviones contra el enemigo?.
En el affaire borreguil, está involucrado en automático, el dirigente estatal del Verde Manuel Muñoz Cano, mismo que en el pasado inmediato, también a expresado diferencias con el gobierno estatal.
Hoy Manuel salió rápidamente a deslindarse. Pero su prontitud en esconder la mano, también lo vuelve sospechoso de ser parte de la conjura.
En este contexto, las declaraciones de la Borrega, pueden ser una especie de táctica previamente acordada, para sacar a la luz el tema del huachicol, e iniciar una guerra orientada en desgastar a la 4T estatal.
Sobre todo porque el Verde quiere poner al próximo gobernador. Y las declaraciones de la Borrega, tratan de afectar a las principales figuras del escenario sucesorio en MORENA.
Extrañamente, la Borrega no incluye en sus ataques al senador José Ramón Gómez Leal, (JR), y compañía, los más señalados públicamente justo por el tema del huachicol fiscal.
¿Por ahí ira el tema?