*El párroco Francisco Gallardo López exige no callar ante violencia contra jóvenes.

Por Julio Manuel Loya Guzmán.
Cd. Victoria, Tamaulipas.— La Iglesia católica alzó la voz ante la violencia que afecta a menores y jóvenes en la ciudad, luego del asesinato de Camila, integrante de la pastoral juvenil de la Concatedral de Nuestra Señora de Guadalupe.

En un mensaje emitido en el marco del Día del Niño, el párroco Francisco Gallardo López, advirtió que la celebración se ve “ensombrecida” por la inseguridad que golpea a las familias. “No podemos guardar silencio ante esta realidad de violencia que nos afecta a todos”, señaló.

El sacerdote describió a la víctima como una joven entusiasta, creyente y líder entre los jóvenes, cuya muerte —dijo— no es un hecho aislado.

“Es un llamado urgente a la conciencia”, expresó.
Gallardo López pidió a la comunidad no ser indiferente y asumir responsabilidad ante la crisis de violencia.

Llamó a orar por los niños que viven en entornos de riesgo, acompañar a las familias afectadas y fortalecer la educación en valores como el respeto y la reconciliación.

También exhortó a defender la vida y denunciar la injusticia. El párroco pidió por la familia de la joven y encomendó a los menores, jóvenes y familias a la protección de la Virgen de Guadalupe.