Por Agustin Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Ciudad Altamira, Tamps.- La incidencia de dengue en la zona conurbada del sur
de Tamaulipas muestra una caída notable durante el primer trimestre del año, de
acuerdo con autoridades sanitarias, que atribuyen este descenso a una estrategia
integral de control epidemiológico basada en vigilancia, fumigación y eliminación de
criaderos.
El doctor Carlos Arturo Juárez del Ángel, director del Distrito de Salud para el
Bienestar número 12 con sede en Altamira, confirmó que, hasta el momento, solo se
ha registrado un caso en el municipio, una cifra que contrasta de manera
significativa con los 35 contagios reportados en el mismo periodo del año anterior.
“Tenemos un caso confirmado en la zona de Tampico-Altamira, específicamente en
el sur de Altamira. Ese caso ya fue estudiado, se realizó el bloqueo epidemiológico
correspondiente y continuamos trabajando en las zonas con mayor densidad
vectorial a través de nuestras ovitrampas”, explicó el funcionario en entrevista.
El especialista precisó que la aparición del caso en un entorno urbano resulta poco
habitual, dado que históricamente la proliferación del mosquito transmisor se asocia
con áreas rurales. Sin embargo, aseguró que el sistema de monitoreo ha permitido
detectar y contener oportunamente el contagio.
“Es poco inusual que se presente en una zona urbana y no en una zona rural, donde
pudiera proliferar más. Aun así, esto nos habla de la necesidad de mantener una
vigilancia constante”, puntualizó.
La reducción de casos, insistió, es resultado de un trabajo sostenido que combina
acciones preventivas y operativas. “El año pasado, al primer trimestre, teníamos 35
casos confirmados; este año llevamos solamente uno. Eso nos habla de tener un
buen control epidemiológico”, afirmó.
Entre las medidas implementadas destacan los bloqueos sanitarios en áreas donde
se detectan casos, así como la intensificación de las labores de fumigación en
espacios públicos con alta concentración de personas. A ello se suma la eliminación
sistemática de criaderos mediante brigadas entomológicas desplegadas en colonias
prioritarias.
“Vamos a seguir trabajando con nuestras brigadas para abatizar, eliminar criaderos
y, sobre todo, fumigar espacios públicos donde se concentra mucha gente, con el
objetivo de evitar riesgos de propagación de estas enfermedades transmitidas por
vector”, detalló.

El despliegue operativo implica una inversión constante en recursos materiales y
humanos. Según Juárez del Ángel, cada semana se destinan más de 200 litros de
gasolina para las labores de campo, además de contar con una flotilla de cuatro
camionetas equipadas con maquinaria pesada.
En el terreno, alrededor de 20 trabajadores realizan tareas de abatización en zonas
consideradas de alto riesgo, como el sur de Altamira, el corredor Tampico-Altamira-
Miramar y sectores como Monte Alto.
“En este primer trimestre llevamos una tonelada y media de larvicida aplicado, y
afortunadamente contamos con el recurso suficiente, a diferencia de otros años en
los que enfrentábamos carencias”, indicó.
El funcionario precisó que la disponibilidad de insumos ha sido clave para sostener
la estrategia sin interrupciones, lo que permite responder con mayor eficacia ante
posibles brotes. Asimismo, señaló que la coordinación con comités de salud
comunitarios ha fortalecido la capacidad de intervención en las colonias.
El panorama actual, aunque alentador, no exime a las autoridades de mantener la
alerta. La naturaleza cíclica del dengue y las condiciones climáticas de la región
obligan a sostener las acciones preventivas, especialmente en temporadas de
mayor humedad.
“La clave es no bajar la guardia. Aunque los números son positivos, debemos
continuar con el mismo ritmo de trabajo para evitar un repunte”, concluyó.