–CUADRANTE   POLITICO——–POR  FERNANDO  ACUÑA  PIÑEIRO———————-

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                  ¿Usted se ha preguntado,  cual es la esencia  de una foto gubernamental?

Algunas, por no decir que la mayoría,  son devoradas por el vértigo de lo efímero. Esto se debe  en parte a su ropaje formal, ausente de ingredientes estridentes, como tragedias, polémica, sexo o enfrentamientos.

  El morbo es el detonante de las visitas en las redes sociales. Pues bien, le platicaré de una imagen, que me encontré hoy en la plataforma X. Les hablo de un grupo de personas uniformadas con los colores de una dependencia estatal. Al fondo ya sabe usted, un corazón englobando a la famosa avecita mas solidaria  de la narrativa tamaulipeca.

          En el centro, apretujados, confundidos entre la muchedumbre fotográfica, Américo y María. Ambos simbolizando una labor de equipo. Más allá de  los alcances mediáticos de la imagen, reflexioné sobre el número de historias  que aleteaban en el alma de esa fotografía. Cientos, tal vez miles de visitas a colonias pobres.

 Jornadas largas, atardeceres de activismo exhausto. Giras de apoyos comunitarios floreciendo con el reloj de la mañana.   Días de brigadistas subiendo por las empinadas cuestas de la marginación. Sonrisas espontaneas, peripecias compartidas.   

       Todo eso y más hay en esa fotografía de quienes operan la estrategia enfocada a restaurar el tejido social. Se le identifica como  Lazos de Bienestar. Y  es que, ciertamente, servir a los demás es un privilegio.  Pero la cosa no es de mero trámite. El hecho de hacerlo con entusiasmo y con disciplina diaria, va más allá de una simple tarea oficial. Involucra a personas, esfuerzos, emociones, sentimientos. Estos elementos son los que realmente le dan esa  personalidad visual.

Y hacen de ella una foto  con mucha luz y voluntad de acero.

  Le platico:

    En la primavera de 2023, una estrategia de carácter humanista destinada a hacer historia, arrancó desde el gobierno estatal. Su diseño y operatividad fue concebida desde la Presidencia del DIF Tamaulipas en la calzada de Tamatán.

   Desde entonces, Lazos de Bienestar, se ha consolidado como un abrazo solidario entre el sexenio del doctor AVA y  la población con mayores carencias.  Actualmente atienden diez de los municipios más poblados de la entidad. Reynosa, Tampico, Matamoros, Nuevo Laredo,  ciudad Madero, Altamira, ciudad Victoria, Mante, Rio Bravo y Valle hermoso.

 Los datos más recientes hablan de una población beneficiada cercana a las 80 mil personas.

     Aquí es importante destacar que los activistas sociales del DIF, presidido por María de Villarreal, operan con paciencia casa por casa, en los suburbios ciudadanos. Se les puede observar como una especie de arqueólogos de la marginación, explorando las necesidades más apremiantes, en las profundidades del abismo social. Institucionalmente se les conoce como Mensajeros de Paz.

     Para  cumplir con eficacia su labor, el programa Lazos de Bienestar está orientado  en base a polígonos prioritarios. Este concepto empezó a utilizarse en México,  a finales de los ochenta e inicios de los años noventa, logrando consolidarse como un instrumento altamente funcional, en términos de planeación territorial.

  De esta manera se logra delimitar áreas o zonas específicas, tanto en lo urbano como en lo rural. Verdaderos focos de rezago, en los cuales ha crecido la pobreza estructural, y se requiere darles una atención especial e inmediata.  Los polígonos  sociales son más precisos que los llamados mapas de pobreza, porque permiten aplicar de manera quirúrgica el gasto público. Justo ahí donde más se necesita.

  Otra clave del éxito operativo,  de LB, es la participación ciudadana, a través de  redes comunitarias que identifican sus principales necesidades. No se trata de acciones aisladas sino de todo un sistema de apoyos y alianzas integrales. De ello se desprenden beneficios como corredores de la salud, infraestructura social, apoyos funcionales como sillas de ruedas, aparatos auditivos, lentes graduados y paquetes alimentarios.

   A estas actividades se suma la Universidad Autónoma de Tamaulipas, aportando brigadas multidisciplinarias, de medicina, enfermería y trabajo social.