Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- El jefe estatal del Verde ecologista, Manuel
Muñoz Cano, trae gira estatal recogiendo cascajo y “cartuchos quemados”.
Muy orgulloso, esta semana presumió nueva conquista como militante
del partido: José Andrés Zorrilla Moreno, ex alcalde de Madero, a quien
nombró Secretario de Diálogos por el Desarrollo Rumbo a la Plataforma
Electoral.
Zorrilla tiene cuentas pendientes con la Ley.
Si no lo gancha antes la Fiscalía, podrá cumplir con el nombramiento
que le inventó Don Manuel en su sed de cosechar votos para el 2027.
En 2019 el ayuntamiento de Adrián Oseguera presentó denuncia penal
en contra de Zorrilla -alcalde por el PAN- por el presunto delito de robo de
mobiliario. Cuando se fue, él y su gente se robaron hasta los muebles de
presidencia, motores de vehículos, radios de comunicación y una camioneta
oficial
S levantó la denuncia NUC/17/2019 involucrando no solo a Zorrilla sino a
varios ex colaboradores.
Fue condenado a tres meses de prisión, algo que protestaron los
denunciantes, sin pisar penal alguno (caso concreto el de Mario Gómez
Monroy, colaborador de Francisco García Cabeza de Vaca, sentenciado a
19 años “en ausencia”).
La cola del ahora verde ecologista es muy larga. Chapulineando cree
que la librará.
Fue señalado por la desaparición de hasta 500 millones de pesillos,
según la Auditoría Superior del Estado, cuya denuncia fue presentada ante
la Fiscalía Anticorrupción por el síndico Salvador Muñoz Contreras.
Hay más. Otra penal presentada el 15 de marzo de 2023 por la empresa
Cepisa a través de su abogado Juan Jorge Olvera, por el presunto de
fraude genérico de 2.1 millones de pesos.
Un tipo gandalla: Cuando era candidato a alcalde, Zorrilla le pidió a la
constructora que le remodelara su casa, llamada Casa Madero y, cuando
fuera alcalde le pagaría con contratos.
Llegó al poder y se hizo “pato”, nunca le pagó, y vinieron las querellas.
De ese tamaño es la ristra de presuntos delitos que arrastra el
“empresario altruista”, como lo definió Muñoz Cano ante periodistas.
Otra “conquista” es la de Héctor Martín Canales González, ex diputado
priísta por Nuevo Laredo, coptado por Muñoz. Le encargaron la dirigencia
del Verde local. En 2026 fue candidato a la presidencia del pueblo, y perdió.
En 2024 volvió a ser candidato, ahora a diputado. Volvió a perder. Es
coleccionista de derrotas. Ahora prueba suerte con Muñoz Cano.

A Héctor Olivares Zavala lo sacaron del ayuntamiento de Reynosa para
hacerlo representante municipal del partido. Venía del PRI, donde fue
dirigente del sector popular.
Muñoz tiene meses en la “pepena”, recoge casquillos y cascajo por las
veredas de Tamaulipas.
Tema aparte, conocida la noticia del nombramiento de Frida Denisse
Gómez Puga como consejera del INE, la principal pregunta de filias y fobias
fue y sigue siendo ¿a quién le debe la silla?.
No son chambas que se otorguen por casualidad o por mejores
calificaciones, sino producto de una red de contactos y complicidades que
se intercalan en ligas nacionales, y ella apenas juega en campos llaneros.
Suerte, o los árbitros que toman las decisiones le vieron cara de
inocencia, un perfil menor. En política, y sobre todo en la 4T, las lealtades
pesan más que la experiencia y viabilidad. Es parte del decálogo de López
Obrador, artífice y padre del movimiento Morena.
No fue de las mejor evaluadas pero sí votada ¿milagro? Suertuda. De la
nada encontró plaza en tribunales laborales y luego consejera del IETAM.
Hoy, dejó en el camino a quienes se creían non plus ultra del Derecho
Electoral, René Osiris Sánchez y Nohemí Arguello, que le disparan a todo lo
que se mueve.
Quienes conocen aseguran que la prefirieron por no ser figura nacional
polémica sino elemento funcional, un perfil técnico pero confiable.
Se llevó el premio por su oscuro perfil. No brilla tanto como para ser
blanco de ataques de la oposición. Quienes critican que es producto de
componendas y compromisos, están equivocados.
Lo que sea, lo cierto es que representa un logro para Tamaulipas. Por
primera vez en los años de historia del INE, un local asciende al Consejo
General, y eso deben reconocerlo hasta los críticos de la oposición.
Que siga brillando con ese bajo perfil.
Y como se había comentado, Luisa Alcalde deja la dirigencia de Morena
y se perfila para sucederla Ariadna Montiel, jefa Desarrollo Social. Estos
cambios tal vez “descomponen” arreglos que ciertos paisanos tenían con la
estructura, como aspirantes a cargos de elección.
En cuanto se supo que Citlalli Hernández iba a la Comisión Nacional de
Elecciones de Morena, se levantó una estampida de lambiscones que
buscan quedar bien con ella, “arrimarse” en espera de ser salpicados.
En Tamaulipas, entre otros que la cubrieron con lambisconerías están
Manuel Muñoz Cano, jefe del Verde, y el senador José Ramón Gómez. El
primero quiere ser diputado local y el segundo Gobernador ¿qué tanto les
podrá ayudar?. Morena no es de una sola persona, y el peso del factor local
será definitivo.
Si Montiel es nombrada máxima dirigente, con seguridad la
lambisconería continuará.