Columna Rosa, solo para Mujeres.

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

En México y particularmente en Tamaulipas, las mujeres representan más del 50% de la población, según datos del INEGI (2020), pero su participación en el ámbito laboral y empresarial sigue rezagada: solo el 45% de las mujeres tamaulipecas están empleadas formalmente, y menos del 20% dirigen empresas.

Fomentar y multiplicar oportunidades requiere acciones integrales. En el ámbito laboral, se deben impulsar programas de capacitación en habilidades digitales y liderazgo, como los ofrecidos por el Instituto Tamaulipeco de las Mujeres (ITM), que han beneficiado a miles de mujeres en sectores como manufactura y servicios.

Para el empresarial, es clave facilitar acceso a microcréditos y mentorías, inspirados en modelos exitosos como el Fondo PYME de la Secretaría de Economía federal, adaptados localmente para reducir la brecha de género en el emprendimiento, donde las mujeres lideran solo el 30% de las MIPYMES en el estado.

El gobierno del estado, bajo el liderazgo del gobernador Américo Villarreal Anaya (AVA)
puede desempeñar un rol de alta importancia.

Desde su toma de posesión en 2021, AVA ha priorizado la igualdad de género mediante el Programa Estatal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres 2021-2024, que incluye incentivos fiscales para empresas que contraten mujeres en puestos directivos y fondos de capital semilla para emprendedoras.

Podría expandir esto con alianzas público-privadas, como ferias de empleo exclusivas para mujeres en municipios como Tampico y Reynosa, y plataformas digitales para networking.

Además, invertir en guarderías públicas gratuitas liberaría tiempo para que las madres trabajen o emprendan, alineándose con la Agenda 2030 de la ONU para el desarrollo sostenible.

En instituciones educativas como la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), reconocer y valorar la contribución de las mujeres es esencial.

La UAT, con más de 40 mil estudiantes, ha graduado a miles de mujeres profesionistas que impulsan la innovación en campos como ingeniería y salud.

Iniciativas como becas exclusivas para mujeres STEM, cátedras de género y visibilización de egresadas exitosas —como las que dirigen startups en el Parque Científico y Tecnológico de la UAT— fortalecen su legado.

Celebrar anualmente sus logros mediante foros y premios no solo motiva, sino que inspira a generaciones futuras.

Al final, multiplicar oportunidades para las mujeres no es solo una cuestión económica o política, sino un imperativo humano.

Cada mujer que emprende, lidera o estudia enriquece el tejido social de Tamaulipas con su resiliencia, creatividad y empatía.

Hay que incentivar el reconocerlas y crear un futuro donde nadie quede atrás, porque el progreso verdadero nace del corazón colectivo.