Palabras libres

 

Por Edgar Joel Yépez Ibarra

El título del texto es tomado de la sensible y humanista composición de León Gieco, “Solo le pido a Dios”, interpretada magistralmente por Mercedes Sosa. El tema viene siendo un himno, una convocatoria, un clamor contra la indiferencia humana ante la injusticia y el dolor ajeno. Es un pedir a las autoridades y exigirnos todos a recuperar la moral, la ética y la sensibilidad, para dejar de ser indolentes y cínicos ante las injusticias,  tratarnos de lo mejor y cuidar la vida de los demás desde el gobierno, y desde todo lugar, como si fuera la nuestra.

La convocatoria a no ser indiferentes, no representa una postura política, sino moral. Una convocatoria a fortalecer el espíritu, a desterrar la ambición y los delirios de grandeza para recuperar humanidad.

Que el dolor no nos sea indiferente.

Buen día.