Los Juegos del Poder
Por Maribel Villarreal
Ya se sabe que en el centro del país, ahí donde nacen y resuenan hacia todo el territorio las decisiones del poder, el rumor sobre la inminente salida de Luisa Maria Alcalde y de Andy López Beltrán del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA sigue cobrando fuerza.
Y no es lo único.
La semana pasada comenzó a circular la versión de que, como relevo emergente, entraría la actual secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel una figura cercana y de absoluta confianza de la presidenta Claudia Sheinbaun.
La intención es clara: iniciar el proceso electoral 2026–2027 con el control pleno del partido.
La jefa política no parece dispuesta a asumir riesgos. De ahí que se prevea una revisión minuciosa de las candidaturas rumbo a la Cámara de Diputados. Más que una apuesta, se trata de asegurar una alianza sólida que respalde y acompañe el ejercicio de gobierno.
Montiel se ha consolidado como una pieza clave del Gobierno Federal. Sheinbaum la ha definido públicamente como una mujer extraordinaria, honesta y una de las mejores organizadoras del movimiento.
No es una improvisada. Ha sido diputada local, diputada federal, senadora suplente y subsecretaria de Bienestar antes de llegar a la titularidad.
La eventual llegada de Montiel no solo implicaría un relevo administrativo, sino un movimiento de fondo para la consolidación del control político del partido desde el gobierno.
En la última elección federal, la dirigencia del entonces presidente Mario Delgado estuvo plagada de sospechas. La supuesta transacción de candidaturas ensombreció las decisiones morenistas. Incluso en Tamaulipas hay algunos amargos recuerdos.
La renovación de la legislatura federal obliga a Sheinbaum a tomar decisiones definitivas y a cerrar la puerta a personajes ajenos que intenten descarrilar su proyecto.
Hacia el 2027, la expectativa interna del partido está en la opción reeleccionista. Hay que recordar que constitucionalmente, la no reelección aplica hasta el 2030, -según la votaron los diputados de la actual legislatura-, pero la línea de la jefa política es muy clara: frenar esta opción y la del nepotismo electoral, desde los estatutos partidistas.
En ese sentido, la dirigencia tendrá que poner orden para evitar que el partido erosione en una elección estrategia para la continuidad de la Cuarta Transformación.