Justicia humanista: Acción de actuar con la misma prontitud ante la tragedia, a favor de todos sin importar colores políticos ni posiciones de poder.

Un mirar desde la ética

Por Edgar Joel Yépez Ibarra

Cuando el deber político se ejerce con el rigor de la ética, el poder del Estado se convierte en un escudo protector para todos, y no para unos cuantos. Y es la línea que se debe seguir, -la rigurosa aplicación de la ética-, para que el estado, la política y los servidores públicos recuperen credibilidad y confianza ciudadana.

Hace unas horas se dio a conocer la muy buena noticia del rescate, con vida, del presidente municipal de Taxco y de su señor padre, quienes habían sido plagiados.

La noticia nos alegró porque hace saber de la capacidad del estado mexicano para enfrentar con mayor energía la inseguridad; pero, también,  nos impone el deber de exigir que así,  con la misma celeridad con la que se intervino para actuar y salvar a dichas personas, se debe cuidar la seguridad de todos.

Entendamos que los gobiernos se vuelven poderosos, queridos, amados, cuando desde las alturas del poder se siente el dolor de cada persona por igual y se actúa con la misma prontitud ante la tragedia del pobre que ante la del poderoso.

Buen día.