#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD
Algo le pasó a Manuel Muñoz Cano. No sabemos si fue un mal café, una llamada nocturna o un baño de realidad política, pero el líder estatal del Partido Verde reapareció, con una habilidad digna de estudio, el arte de decir sin haber dicho, de apoyar sin apoyar y de deslindarse sin despegarse.
Ahora resulta que el “distanciamiento” con Morena ya está planchado, almidonado y listo para la foto. Que lo del destape para la gubernatura de Maki Ortiz fue un malentendido, un comentario volando a ras de suelo, una travesura atribuible a la dirigencia nacional. Él no, él estaba viendo para otro lado. Como Poncio Pilatos, pero versión ecologista.
Curioso, porque el 4 de septiembre de 2025 Morena Tamaulipas no se distanció del Verde por deporte extremo. Fue una manifestación pública, ruidosa y con dedicatoria incluida a favor de Maki Ortiz la que encendió las alarmas.
Muñoz Cano insiste con una seriedad casi teatral que él, como dirigente estatal, no mencionó nada. Nada vio, nada oyó, nada supo. El destape fue cosa del Comité Nacional, como si en el Verde las decisiones bajaran por generación espontánea y no por línea directa.
Luego vino la visita salvadora, Luisa María Alcalde en Ciudad Victoria, y ¡milagro! Morena, Verde y PT otra vez agarrados de la mano, cantando “vamos juntos” mientras dejan la letra chiquita para diciembre. Total, aún hay tiempo de decidir si la coalición es total, parcial o solo para la foto.
La pregunta flota en el ambiente como mosca en oficina pública ¿qué le pasó a Muñoz Cano para cambiar tan rápido de discurso? ¿Alguien le explicó, con peras y manzanas, que ni Maki Ortiz ni su adoptado político Eugenio Hernández pintan realmente para la gubernatura? ¿O ya tanteó el agua, sintió que estaba fría, y decidió mejor quedarse bien pegadito a Morena para no perder esa pluri que tanto suspira?
Muñoz Cano, más que líder, parece cronista oficial de sus propias contradicciones. Aunque queda pendiente la reacción de doña Maki.
TAMAULIPAS AL RITMO DE LA 4T
El recuento de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Tamaulipas deja una fotografía política nítida, un estado alineado con la agenda federal. Así lo planteó el gobernador Américo Villarreal Anaya al hacer balance de una gira que fue mucho más que cortesía institucional; fue una confirmación de coordinación, respaldo y prioridad para una entidad que hoy camina al ritmo de la Cuarta Transformación.
Desde Palacio de Gobierno, Américo no vendió discurso, vendió números. Solo en programas presidenciales, Tamaulipas recibe este año una inversión de 24 mil 545 millones de pesos, beneficiando a 866 mil 424 tamaulipecos y tamaulipecas.
En salud, la presidenta no fue a tomarse la foto. Supervisó el nuevo Hospital General del ISSSTE en Tampico, una obra que ya supera los 2 mil 300 millones de pesos, con 150 camas y 30 especialidades. Hay fecha y compromiso, primer semestre de 2026. Y como si eso fuera poco, autorizó inversión adicional para el Hospital del IMSS-Bienestar de Madero, donde se instalará la Unidad de Radiooncología, el ya famoso “búnker”, que llevará servicios de radioterapia al sur del estado.
La infraestructura, ese talón de Aquiles histórico de Tamaulipas, hoy camina sobre rieles… literalmente. El secretario de Obras Públicas, Pedro Cepeda Anaya, soltó el dato fuerte, 138 mil 600 millones de pesos para el tren de pasajeros Saltillo–Nuevo Laredo. A eso se suma el Corredor Golfo-Norte, con casi 40 mil millones de pesos entre 2026 y 2030, para un nuevo cuerpo carretero de cuatro carriles. El Bachetón 2026 pondrá más de 2 mil millones en el eje Valles-Tampico, mientras que la carretera Mante-Ocampo-Tula ya va al 90 por ciento tras una inversión de 8 mil 600 millones.
En la frontera, tierra de Carmen Lilia Canturosas, la ampliación del Puente Internacional Nuevo Laredo III, con mil 400 millones de pesos para llevarlo a ocho carriles, confirma que el comercio exterior no es discurso, es prioridad. A eso se suma la modernización del puente Magueyes y la construcción de 15 estaciones seguras con inversión estatal superior a los mil 100 millones de pesos.
En vivienda, Tamaulipas no compite, lidera. Primer lugar nacional con 37 mil 662 viviendas contratadas y una meta de 80 mil. Infonavit y Conavi trabajando al mismo ritmo, algo que hace años parecía impensable.
El tema hidráulico, siempre sensible, también tiene agenda clara. Segunda línea del acueducto de Ciudad Victoria con 2 mil 600 millones de pesos, tecnificación de los distritos de riego 025 y 026 con más de 7 mil millones, la planta internacional de tratamiento de aguas residuales en Nuevo Laredo con 70 por ciento de avance y un emisor de retorno proyectado en 8 mil millones. Agua, campo y ciudad en la misma ecuación.
Y como cereza política, la inauguración de la Agencia Nacional de Aduanas y el Polo de Desarrollo en Altamira confirman algo que ya se percibe, Tamaulipas dejó de ser espectador para convertirse en pieza estratégica del desarrollo económico nacional.
La lectura es simple. Sheinbaum pone el respaldo federal, Américo pone la conducción local y los secretarios ponen los proyectos sobre la mesa. Aquí no se habla de rumbo, se camina sobre él… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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