Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Funcionarios de la Embajada de los Estados
Unidos no vinieron solo a la toma de protesta del Nuevo Poder Judicial de
Tamaulipas. Sostuvieron una encerrona con el Gobernador Américo
Villarreal, en Palacio de Gobierno.
Por primea vez, desde los tiempos del Gobernador Praxedis Balboa
Gojon, hay una relación muy estrecha, diálogo y colaboración entre la
representación diplomática y una administración estatal.
Se sabe que abordaron temas relacionados con seguridad fronteriza,
economía, comercio e inversión que permiten estrechar lazos entre ambas
entidades fronterizas.
Hablaron del Puerto del Norte y el Polo Para el Desarrollo de Altamira,
dos proyectos que ocupan la atención de Américo y la Presidenta Claudia
Sheinbaum y llaman la atención en el lado americano.
Aparte de los funcionarios de la Embajada, por aquí anduvieron los
congresistas por el Estado de Texas Richard Peña y Sergio Muñoz,
invitados especiales a la sesión en que el Congreso de Tamaulipas arrancó
su segundo periodo ordinario de sesiones. Fueron atendidos por el
presidente de la Junta de Gobierno, Humberto Prieto Herrera.
Devolvieron la copa. En agosto Prieto y compañeros hicieron visita a sus
pares texanos, en que intercambiaron puntos de vista y coincidieron en
proyectos con Muñoz, Peña, Eddie Morales, Armando Martínez y Ryan
Guillen, entre otros legisladores del vecino del norte.
Asunto aparte, se nos hace que ahora sí se le apareció el Demonio al ex
Gobernador de doble nacionalidad. En el pleno de este miércoles, la
Suprema Corte le dio un “descontón” que puede ser mortal para su libertad.
Ninguno de los ministros (tras) hizo uso de la voz en el expediente
(solicitud 607/2025) y el tema fue llevado sin más a votación.
El resultado: 5 votos a favor y 4 en contra. Por mayoría la Corte atrajo el
juicio de amparo 54/2024 del índice del Primer Tribunal Colegiado del
Décimo Noveno Circuito, que corresponde a Tamaulipas, relacionado con
Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
De diez asuntos (solicitudes) de atracción programados para ventilar en
la misma jornada, los togados dieron el sí a siete y no a tres, todos por
mayoría.
En términos simples, se le acabó el corrido al ex. La Nueva Corte de
mayoría morena decidirá si queda exonerado, o va a la cárcel por los
presuntos delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de
procedencia ilícita de que lo acusó la FGR.
Sin su juez de cabecera, Faustino Gutiérrez Pérez, ni Norma Piña y
compañía, hay barruntos que el ex Gobernador Francisco tendrá un espacio
en cualquier penal de México. Se derrumbó el tinglado de complicidades
que armó -no de a gratis- en el Poder Judicial.
Vía Unidad Especializada en Asuntos Jurídicos, la FGR apeló
resoluciones de jueces y el Colegiado, y solicitó que sea la Corte la que
resuelva en última instancia. Se lo concedieron.
En 2023 Gutiérrez amparó a Francisco en contra de una orden de
aprehensión, a lo que la representación social apeló ante el Colegiado y
prometió que iniciaría investigación en contra de dos juzgadores.
De pura “casualidad” la titular del Colegiado era Piedad del Carmen
Hernández Avila, nada menos que esposa de Faustino, quien ratificó la
absolución para el ex Gobernador. Negocio completo.
Por la época, mediante boletín oficial, la Fiscalía dijo que impugnaría los
amparos concedidos al “gringo” y calificó las resoluciones como
“notoriamente alejados del derecho y del más elemental sentido de justicia”.
Se creyó muy listo, pensó que la 4T no tumbaría el arcaico Poder
Judicial que funcionaba a billetazos e influencias. Se equivocó y tendrá que
afrontar las consecuencias. Ni modo que los nuevos Ministros vayan a fallar
a su favor si es de lo que vienen huyendo.
Es un tema que dará mucho de qué hablar en los siguientes meses.
Supongamos que en varios meses fallan en su contra, tardaría años
aprehenderlo y extraditarlo de los Estados Unidos, como nos dice la
experiencia de otros casos. Veremos cuanto más le dura la fiesta.
A un año y medio de los registros de candidatos, vaya “destanteos” y
“fintas” que se trae Manuel Muñoz Cano, jefe estatal del Verde. Un día
“destapa” a uno como candidato a alcalde y al día siguiente a otro.
Parece que son buscapiés, que si Geño Hernández en Victoria, que si
Casandra de los Santos en Río Bravo, Claudia Hernández Sáenz por
Reynosa y otras figuras en municipios chicos. A todos les da “luz verde” y
dicen que ya repartió hasta sindicaturas, regidurías y chambas
administrativas. A todos les dice que van a ganar.
La verdad es que, el que esto escribe no cree en esas habladurías
porque el mismo Muñoz cosechó la penuria 24 mil votos en la elección
extraordinaria para el Senado en 2023.
De que anda de madrugador, cierto. Falta mucho tiempo para los
registros y lo más probable es que el Verde vaya en coalición con Morena y
PT, y no van a dejar que meta a su gente, como sucedió el año pasado.
En las elecciones del 2021 sacaron la “friolera” de 37 mil sufragios por
las diputaciones locales. Deberían ser más humildes. No espantan a nadie.