DE PRIMERA ….. LA DAMA DE LA NOTICIA
POR ARABELA GARCIA ….

La presidenta responde con apoyos reales a miles de familias afectadas por las inundaciones
Columna de Opinión
La visita de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, al municipio de Reynosa no fue un
acto simbólico ni una parada protocolaria más. Fue una muestra clara de cómo se ejerce el poder
con responsabilidad, cercanía y resultados. En un país acostumbrado a las giras que prometen más
de lo que cumplen, Sheinbaum llegó con hechos en la mano y con decisiones firmes frente a una
comunidad golpeada por las lluvias e inundaciones del pasado 27 de marzo.
Acompañada del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, la presidenta no se quedó
en los discursos. Supervisó personalmente los trabajos de atención a las familias afectadas, explicó
con detalle las acciones en curso y anunció apoyos puntuales. Lo hizo no desde la comodidad de
un estrado, sino caminando el territorio, escuchando a la gente y asumiendo la responsabilidad
institucional que le corresponde.
Desde el primer día de la emergencia, se desplegó un operativo conjunto entre Protección Civil, la
Secretaría de la Defensa Nacional, el Gobierno de Tamaulipas y el municipio. A este operativo le
siguió un censo casa por casa, realizado por servidores públicos federales, que identificó cerca de
10 mil viviendas afectadas.
La respuesta no tardó: 8 mil pesos directos por vivienda para labores de limpieza, además de la
entrega de cinco enseres domésticos esenciales —refrigerador, estufa, colchón, vajilla y
ventilador— a cargo de la SEDENA y la Secretaría del Bienestar. Todo esto sin intermediarios, sin
clientelismo y con transparencia. En tiempos donde la confianza ciudadana está erosionada, estas
medidas representan una forma distinta de gobernar.
Pero Sheinbaum fue más allá del apoyo inmediato. Porque gobernar no es solo apagar fuegos, sino
prevenirlos. Por ello, instruyó acciones estratégicas: continuar con la limpieza de canales pluviales,
mejorar el sistema de recolección de residuos, revisar la infraestructura urbana y avanzar —de
forma decidida— en la regularización jurídica de las colonias afectadas que no se encuentren en
zonas de riesgo.
Este último punto es fundamental. El anuncio de que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial
y Urbano (SEDATU) iniciará un proceso de ordenamiento y regularización territorial, en
coordinación con el Gobierno del Estado, ataca uno de los problemas estructurales más graves de
nuestras ciudades: la urbanización informal que excluye a miles de familias de los beneficios del
desarrollo.
En Reynosa, la presidenta no improvisó ni buscó reflectores. Se comportó como lo que es: una jefa
de Estado que entiende el valor de la presencia institucional en momentos clave, que prioriza el
bienestar social sobre el discurso político, y que apuesta por un modelo de gobierno que combina
eficiencia, justicia y humanidad.

En ese mismo sentido, la presencia y el trabajo coordinado del gobernador Américo Villarreal ha
sido determinante. La colaboración entre los tres niveles de gobierno ha permitido que la atención
fluya sin trabas, con resultados concretos y una lógica de corresponsabilidad que fortalece el
tejido institucional.
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