REFLEXIONES ECONÓMICAS
Dr. Fernando Arriaga Martínez
La educación es un tema que involucra directamente al desarrollo de las naciones,
así como a la forma en que se relacionan los humanos en la sociedad.
Desgraciadamente en Latinoamérica se adolece de una mala formación
académica en todos los niveles, la muestra son las deficientes relaciones sociales
que observamos entre nuestros semejantes; la violencia intrafamiliar, las endebles
relaciones sociales y la carencia de valores morales entre los jóvenes y adultos en
general.
Hacemos esta reflexión inicial, porque estamos viendo que desde los niveles de
educación básica se está dando la deserción escolar, se habla de que este ciclo
escolar ha disminuido la matrícula a niveles de que existen un gran número de
maestros de educación primaria que estarían sin alumnos.
Si hablamos de niveles más altos llegamos a números de más del 10% como se
reconoce en la educación media superior en medios oficiales, figurando
Tamaulipas entre los más altos del país.
Toda esta introducción viene a colación por los innumerables elogios que por parte
de propios y extraños hacen del nivel de la Universidad Autónoma de Tamaulipas
(UAT). Propios son los mismos funcionarios, y extraños le llamaríamos así a las
personas que viven de diversas canonjías que les otorga la Institución.
Seamos serios por favor, la UAT está muy lejos de figurar entre las de más alto
nivel educativo en el país, vaya, ni siquiera entre las universidades públicas mucho
menos entre las privadas.
Se le reconocen esfuerzos muy significativos en Facultades de Medicina como la
de Tampico y la de Matamoros, y de Arquitectura como la de Tampico, pero fuera
de esas carreras, no hay más, podríamos decir que son una más del montón de
instituciones de educación que solo están en el nivel de las demás de nuestro
país.
Jamás se podrán igualar a Universidades privadas de ninguna índole, nos
referimos a instituciones serias, dejando por un lado las denominadas patito o que
dan sus clases en la cochera de casas particulares, o que ofrecen títulos en 2
años asistiendo a clases solo los fines de semana.
Estas son precisamente las que salvan la reputación de la UAT.
Aclaremos algunas cosas, un año de calendario son 52 semanas, pues bien, un
semestre son 26 semanas, en instituciones como la UAT las clases abarcan 16
semanas, es decir 10 semanas menos, lo que al año arroja el dato de que son 20
semanas sin clases. La pregunta es ¿Qué hacen los alumnos de educación
“superior” esas 20 semanas en las que no acuden a la escuela y sin embargo en
las estadísticas aparecen como matriculados en el sistema escolarizado?
Es una simple pregunta.
Después de esto, no nos parece muy lógica la retórica de la máxima autoridad de
la propia Universidad al comentar que la UAT ha logrado avanzar
significativamente en el plano académico nacional, la verdad este dicho es un
sueño o mejor dicho una aspiración, muy digna pero poco sensata.
Mientras la UAT, siga burocratizada, siguiendo no tan solo los lineamientos del
Gobierno del Estado de Tamaulipas, sino también los calendarios de trabajo, poco
se puede esperar de la superación del nivel educativo.
La educación debe de ser permanente durante todo el tiempo que el estudiante
esté inscrito en la institución, de lo contrario se caerá en un engaño la dizque
formación educativa.
Dejemos por un lado la política, las conveniencias políticas y económicas y
dediquémonos a educar a nuestros jóvenes que son el futuro de este país, un
futuro que nosotros no viviremos, pero ellos si lo padecerán.
Dejamos pendientes otros puntos para una próxima colaboración.
P.D. Javier Córdova González, Director de Seguridad, Tránsito y Vialidad
Municipal al referirse a los Operativos anti-alcohol cero tolerancia, cometió un
resbalón al decir que en Victoria no habría un “Torito” como en otras ciudades,
pero sí un arresto domiciliario. Esto es un error ya que los arrestos domiciliarios
ameritan, entre otras cuestiones la utilización de brazaletes electrónicos,
precisamente para garantizar la eficiencia de estos.
Lo que en todo caso quiso decir en su momento el Director de Seguridad fue
“arrestos administrativos” lo cual en días posteriores corrigió, para bien.
Pilas.