DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Ayer nos enteramos de los propósitos que tiene el gobernador Américo Villarreal Anaya:
busca, persigue, gestiona recursos y financiamiento para 5 proyectos hidráulicos para la
entidad. Los proyectos, harto estratégicos, son para Miguel Alemán, Reynosa, el PLIGON
y la segunda línea del acueducto de la Presa Vicente Guerrero. En pocas palabras, le entra a
la tarea de mejorar y construir infraestructura que beneficie a la sociedad en el uso y
consumo (personal, industrial y comercial) del agua.
Nadie, pero nadie, desconoce el papel relevante que tiene el agua para la vida humana: es
esencial para vivir, la necesitamos para hidratar el cuerpo; pero, además, su uso domestico
es inevitable, en tanto que mas de una industria, para subsistir, requiere del agua… por
algo, de pronto, no hay cocas o cervezas. Y la prioridad, en todo caso, es para el consumo
humano, ya luego el industrial, como el de la agricultura y la ganadería.
LIMPIEZA.
Hace tiempo en la playa de Matamoros leí un anuncio que me llamo la atención: el lugar
más limpio, no es el que se barre todos los días, es el que menos se ensucia. Y el mensaje
tiene sentido en la medida que asumimos un cuidado de la basura que generamos. No es por
nada, pero en lo general, la gente es sucia: en el balneario Las Pilas (El Roble) los fines de
semana es, perdonen la expresión, un cochinero: desechables y hasta botellas de vidrio por
todos lados, basura que deja la gente que va, según ellas, a disfrutar de un momento de
relax… pero no cuidan el lugar, precisamente, para que se conserve limpio.
Sucedió en una ciudad fronteriza: la lluvia ocasiona encharcamientos, pues en la
convergencia de varias calles, estaba tremenda laguna, los carros no se atrevían a cruzar, y
no había forma de quitar el agua… Hasta que un vecino, se introdujo al centro y empezó a
sacar basura, si, basura que estaba tapando o bloqueando el drenaje vial. La corriente
arrastro, digamos mil cosas, que se fueron acumulando y formaron la laguna. Pues eso,
entiéndase, sucede cada vez que llueve por la basura que se tira a la calle o se avienta a los
canales.
PROYECTOS Y GESTIONES.
Bien lo dicen: obras son amores. Los victorenses, por años, nos mostramos agradecidos con
Américo Villarreal Guerra porque construyo el acueducto de la presa, si, cuando La Peñita
y otras fuentes de abastecimiento empezaron a fallar, y el agua de pronto falto en las llaves
de nuestra casa. El político si tiene vocación de servicio, de servir a la comunidad
resolviendo sus problemas, tiene que afrontar la problemática y no politizarla. Recuerdo el
caso de Monterrey, que tenia aprobado un proyecto para llevar agua del Panuco, pero llego
un gobernador de color diferente y lo cancelo, alegando que no era necesario… Samuel no
hubiera tenido tantos problemas.

Los victorenses hemos sufrido escases del agua, y por allá en la frontera, también; incluso,
la ganadería y la agricultura tamaulipeca una y otra vez están peleando el agua con Nuevo
León y con Texas, porque no a completan. En este contexto, es buena noticia que el
gobernador haga gestiones de financiamiento para proyectos hidráulicos: no se pueden
posponer por la visión, digamos, pequeña y obtusa de unos y otros.
CAMBIOS DE HABITOS.
Cuando se propuso inicialmente la segunda línea del acueducto se nos dijo que había
suficiente agua: el problema era su uso optimo. Que la desperdiciamos en casa, que se tira
por la mala infraestructura hidráulica, vieja y carcomida, por las múltiples fugas. Aquí es
donde, si se construye una segunda línea, también se debe de mejorar la infraestructura de
la ciudad: dan pena ajena las fugas de agua, sin excepción, en buena parte de la capital.
COMAPA no hace su parte.
Y nosotros también debemos de cuidarla: en la mañana, al caminar por Hombres Ilustres,
fui testigo de como en un negocio lavaban con una manguera la techumbre de plástico… no
traía mi celular para tomar foto y compartirla en redes sociales. No hay conciencia ni
cultura del uso optimo del agua. Como ese negocio, ¿cuantos más desperdician el agua?
Las próximas generaciones, sin la menor duda, tienen que crecer y forjarse en una cultura
del uso, provecho y beneficios del agua.
Esperamos que fructifiquen las gestiones gubernamentales.