ORBE

Ma. Teresa Medina Marroquín.-
SE REQUERIRÁ DE PERSONAJES CON MUCHO OFICIO POLÍTICO Y
DIPLOMÁTICO
El atentado contra Donald Trump, ex presidente de los Estados Unidos y
candidato del Partido Republicano a la Casa Blanca continúa siendo la
noticia del año.
Unos medios afirman que fue conspiración y a otros nadie los disuade de un
autoatentado.
¿Cuál es la verdad? ¿De una guerra política que podría convertirse en algo
más grave para la aún superpotencia norteamericana?
Un tema tan impactante desata contingentes decididos a impulsar todo tipo
de desinformaciones y teorías de conspiración.
A río revuelto, ganancia de pescadores, reza el refrán, y existen millones de
sujetos ávidos de ganar en las redes sociales millones de vistas, así sea a
base de mentiras. Pero, acá en México, y también en Tamaulipas, ¿qué
trascendencia tendrá toda esa circulación de teorías de conspiración?
En principio todo lo que ocurra en el vecino país del norte nos afecta o
beneficia, lo que es una sentencia para este México que en términos muy
claros es una nación que pareciera jamás podrá salir de la jaula en la que
estamos “casados” con los americanos.
Esa realidad, como quiera que se interprete, debería ocupar en buena
medida las mentes de los políticos en el poder, como de opositores y de
analistas dedicados a revisar todo cuanto ocurre.
LA INTERVENCIÓN DEL “ESTADO PROFUNDO”
Ya también en todo Estados Unidos se insiste en que las cosas van contra
Trump más allá de simples reyertas cargadas de odios y de competencias
de que “no queremos que llegues a la Casa Blanca”.
Me refiero a los inconmensurables intereses, los cuales ya también se
observan en China, la otra superpotencia cuyo máximo poder son los
inmensos recursos económicos que la hacen el país más rico del mundo.

Trasciende que están en marcha una serie de acciones de parte del “Estado
Profundo”, lo que antes llamaban el “establishment”, y cuyas estrategias
afectarán a México, pase lo que pase, en el traspaso de poderes o hasta el
llamado y simple “cambio de piel” donde Claudia Sheinbaum relevará a
Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia de la República.
¿Una nueva trayectoria que nos hará vivir una democracia con nuevos
planes y proyectos?
Podría ser así en el rediseñado enfoque de nación, sin la esperanza de que
los vecinos antes supervisen y den el visto bueno al relanzamiento de
proyectos en el que más allá de López Obrador, se requerirá de personajes
con mucho oficio político y diplomático.
¿VIENDO DESDE EL T-MEC LA PROSPERIDAD DE LOS BRICS?
Porque, en se sentido, los rusos y los chinos, y el poder de los BRICS, nos
acechan. Recordemos que estos son países emergentes que “se han
constituido en un espacio internacional alternativo al G7, integrado por
países desarrollados” como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
Sumándose recientemente a los BRICS otras naciones como Egipto, Irán,
Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Etiopía. Un grupo muy poderoso
que ha equilibrado las fuerzas económicas y militares en el planeta.
Pero la pregunta sigue siendo cómo afectará a la sucesión de AMLO por la
Dra. Sheinbaum.
Ahí salta a la vista el más grande desafío que enfrentará la Presidenta
electa de México, ante complejas negociaciones que no se resuelven
mediante las prestidigitaciones al estilo del viejo régimen.
Lo que después de noviembre también preocupará y ocupará a los estados
fronterizos como Tamaulipas, cuya presencia en esa zona siempre la ha
hecho la entidad más importante para el comercio internacional entre ambas
naciones.
Eso es lo que se viene para México y Tamaulipas, gane quien gane la Casa
Blanca.
Ojo: El oficio político de Américo Villarreal Anaya será, sin duda, muy
relevante para México.
¡Feliz miércoles!
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