*y si el Tigre despierta?
Por René Martínez
Todo mundo habla de «La Democracia», la verdad es que la demagogia es el fuerte de la mayoría de los que invocan a practicar «La Democracia», usan esta palabra, pero sin duda, muchos ni siquiera conocen su significado, pero es «Chile de todos los moles», la mencionan en discursos, textos, tertulias, y la esgrimen como espada flamígera, símbolo reservado al caballero defensor de las fuerzas de la luz contra las de las tinieblas, defendiendo prebendas y canongías, se rasgan las vestiduras en pro de la Democracia», ¡no tienen vergüenza!… ¡Ni la conocen siquiera!
En ningún momento, estos invocadores «democráticos», están dispuestos a respetar «el mandato popular», y que de acuerdo al significado de la palabra de origen griego, eso representa la Democracia.
Así vemos que una oposición furiosa y extraviada, ante cualquier intento de modificación de la ley, para honrar ese mandato del electorado el pasado mes de Junio, gritan y se revuelcan porque adivinan la cancelación de tantos privilegios que aplicados por décadas, y en donde una cofradía minúscula fueron favorecidos, olvidando que existe una gran mayoría, millones, que estuvieron siempre con la esperanza de la justicia social, y que apenas ahora, con un gobierno humanista como el practicado por la 4T, comienzan a conocer.
La caterva de crápulas, con algunas honrosas excepciones, que han tomado por asalto al Poder Judicial, al grito de «defendamos al Poder Judicial», se han quitado máscaras y capuchas, y han desenterrado el hacha de guerra y en un abierto desafío, precisamenre al «poder del Pueblo», se alían y de dicen listos para confrontar al gobierno y Congreso constituído por el pueblo, o sea, democraticamente, en un proceso electoral totalmente claro, y con el respaldo de casi 36 millones de votos, ¿es claro el mensaje, o falta más contundencia?
No podemos imaginar a un poder, formado por 11 Ministros, que pretenda gobernar de manera unilateral ni por capricho ni por encargo de quienes los impusieron en tales posiciones, y que sin duda, y como lo estamos viendo, obedecen indicaciones de otros grupos ideológicos, pero más que nada, sabemos que quieren defender, preservar ingresos millonarios y poder ilimitado del que hacen uso de manera arbitraria.
Ignoran tal vez, quienes están trepados en ese poder, que en México el poder lo da el pueblo, y sin duda, en la pasada jornada electoral, le confiaron al Partido oficial la responsabilidad de seguir recuperando la dignidad y recursos que pertenecen a todos los mexicanos y no solo a una minoría corrupta, que ya hartaron a todos, y deben resignarse a retirarse a tiempo, antes de que les tiente hacer cosas atrevidas como las de intentar sublevacion y traición a la patria.
Hasta la próxima