Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipoas.- Este lunes 27 el presidente López Obrador
pisará territorio de la antigua Costa del Seno Mexicano. Viene a evaluar la
tarea de rescate del sector salud, que comenzó con la llegada de Américo
Villarreal y la 4T a Tamaulipas.
El proyecto es, pasadas las elecciones del dos de junio, comenzar la
afiliación de un millón 200 mil paisanos -que no están incorporados a
ninguna institución- al Sistema de Salud para el Bienestar donde recibirán
atención médica gratuita y medicinas.
Los hospitales que hoy son del gobierno estatal, serán federalizados con
una inversión millonaria.
Es la culminación del rescate del sistema de salud, que la actual
administración encontró destruido, sin médicos especialistas, medicamentos
ni laboratorios de análisis porque los del pasado privatizaron los servicios.
Cuando se fueron no había curitas ni paracetamoles.
Hasta los empleados del gobierno, con pleno derecho a exigir servicio
gratuito -porque se les descuenta-, tenían que pagar anestesia, guantes e
insumos de los quirófanos. Todo de su bolsa.
El dinero federal que llegaba al estado, era desviado a funciones muy
distintas, de tal forma que, de la cuenta 2021, la Auditoría Superior de la
Federación reclama más de 400 millones de pesos “perdidos”, amén del
recurso que fue a parar a empresas fantasmas.
Una visita presidencial siempre deja algo, y más cuando el compromiso
es restablecer el servicio universal gratuito y de calidad que no recibían los
enfermos tamaulipecos no incorporados a ninguna institución.
El Presidente será atendido por el Gobernador Américo Villarreal. La
actividad principal se dará en ciudad Victoria donde evaluarán además la
integración de los Comité de Salud como parte del programa “La Clínica es
Nuestra”.
Las campañas están en cierre. Algunos candidatos aprovecharon el fin
de semana para hacer eventos masivos.
En Victoria el moreno Eduardo Gattás Báez fue arropado por más de 12
mil ciudadanos que se dieron cita a orillas del río San Marcos, ahí donde se
organiza el Sanmarcazo de Semana Santa.
Va por la reelección y se comprometió a “construir una ciudad donde
cada voz sea escuchada”, con mejores servicios públicos e infraestructura
urbana (renovación de los más de cien semáforos viales y el desnivel de 8 y
López Mateos).
De la mano del Gobernador Américo Villarreal, a través del Fondo de
Capitalidad, seguirá adelante el equipamiento de la ciudad y resuelto el

problema de agua potable mediante la construcción de la segunda línea del
Acueducto Vicente Guerrero.
En Reynosa, Carlos Peña Ortiz y la coalición Sigamos Haciendo Historia
organizaron cinco cierres en distintos puntos cardinales de la ciudad. El
primero en la colonia El Olmo, donde se dieron cita 7,500 almas.
Segundo en La Joya, con alrededor de nueve mil ciudadanos, en que
también hizo uso de la voz la candidata a senadora Maki Ortiz Domínguez,
en medio de mensajes y exhortos a “no vendan su voto por migajas porque
venden también su futuro”.
El tercer cierre sería este domingo en la colonia Benito Juárez con la
presencia del candidato a senador Eugenio Hernández Flores. El último el
29 de mayo, límite permitido para hacer proselitismo.
Cambiando, en esta elección el mercado de los candidatos esquiroles
cayó muy bajo. Se les acabó el tiempo para negociar.
Remember. En una muestra de su entreguismo y papel de esquirol, el 23
de mayo del 2016 Francisco Chavira, independiente a Gobernador, declinó
a favor de su “contrincante” Francisco Cabeza de Vaca.
No traía respaldo popular pero le sacó provecho. Al ganar, el jefe de los
vientos huracanados regaló a los Chavira la secretaría del Trabajo.
Estela y Francisco exprimieron la dependencia -se quedaban con la
mitad de las compensaciones del personal- hasta que, en su desmedida
voracidad, se quisieron pasar de listos: Hicieron “doctorcito” a Alejandro
Rojas Díaz Durán, entonces crítico y enemigo de los cabezones.
Ni tardo ni perezoso, el texano les dio una patada.
En otra muestra de la prostitución de la política, en 2018 el entonces
candidato independiente a la alcaldía de Tula, Lenin Coronado Posadas, fue
coptado por “Don Truko” Verástegui e impuesto con lana del erario.
Con igual mentalidad de mercenario, en 2021 Moisés Borjón Olvera tiró
la candidatura sin partido en Llera, para ir al bloque caciquil de Xicoténcatl.
No batallaron con “El Gallo” Gallardo, de Jaumave. Desde antes de ser
“libre” ya se había entregado en cuerpecido y alma al panismo.
A 5-6 días de las elecciones no vemos declinación alguna, ni partidista ni
de los “libres” ¿no hubo clientes?.
El mercader Chavira por ahí anda, más “desinflado” que en 2016, o bien
“arreglado” con la diputación que el PT le aseguró a su hermana Diana a
cambio ¿de financiamiento? para la campaña al senado.
Todo puede suceder, es el ADN de Chavira, ese que nunca la brinca sin
huarache, pero al momento de escribir estas líneas (cinco de la tarde del
domingo), no daba señales de declinar a favor de alguien.
Seis años después de su primera aventura, el muchacho de Tula,
Coronado, siguió el caminito de independiente, pero esta vez nadie le
“mercó” su proyecto. Para Verástegui resultó mejor socio el sombrerudo
“Láminas” Leija que el señorito radiólogo.