DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Estamos en pleno proceso electoral, aunque las campañas electorales aun no inician, pero
las actividades relativas marcan la temperatura política en todo México y no se diga en
Tamaulipas. Incluso, con eso de las reformas propuestas por AMLO el día 5, medio mundo
dice que son parte de la campaña electoral: los que no las voten, son contrarios al bienestar
del país. Temperatura política que se intensifica con las acciones de unos y otros, todos con
miras a estar en la boca de todos, para que los recuerden el día de las elecciones.
Las autoridades electorales, por ejemplo, una y otra vez recuerdan las fechas para el
registro de candidatos; en tanto que MORENA, hagan de cuenta, la hace de tos: si hubo
encuestas, que les cuesta dar a conocer los resultados… pero no, una y otra vez posponen la
información, tienen en ascuas a los aspirantes, pero en el secreto a veces se cuenta que hay
una lucha interna tremenda por la negociación de las candidaturas.
INDEFINICION POLITICA-ELECTORAL.
Un punto que llama la atención tiene que ver con las candidaturas a senador. Por el rumbo
del verde, por ejemplo, hay hechos que apuntan a que Eugenio Hernández Flores está listo
para ser su candidato a senador. Hechos como, por ejemplo, que Manuel Muñoz Cano no se
le despega y, por otra parte, a que prácticamente nuevamente está en Victoria Mario Ruiz, e
otro jefe de comunicación social en su gobierno. Hagan de cuenta, esta de tiempo completo,
pese a que su residencial cotidiana está en la CdMx.
La indefinición política nace por una formalidad: se ha dicho que el Partido Verde no va en
coalición con MORENA en la senaduría; incluso, se apunta, que Eugenio hará formula con
Maki Ortiz Domínguez. Pero hasta el momento, hay indefinición, puesto que aún no es
fecha de los registros… que, según el calendario electoral, serán del 15 al 22 de febrero,
para iniciar campaña el 1 de marzo y culminar el 29 de mayo. Por lo pronto, Eugenio ya
tiene responsable de comunicación y hasta tuvo una sesión fotográfica como parte de su
diseño de imagen político-electoral.
LUCIA NO SE MUEVE.
Cuando fue el movimiento magisterial, en ese que al profesor Arnulfo Rodríguez Treviño le
torcieron la mano, entre los maestros se corrió el rumor de que el triunfo de Lucia Aimé
Castillo Pastor era pírrico; tarde o temprano se iría a la campaña de Claudia Sheinbaum: y
es que, recuerden, de manera fuerte, contundente, fue el ultimátum que el líder magisterial
puso a la permanencia de Lucia en la Secretaria de Educación. Berrinche, hagan de cuenta,
sin resultado, porque no le hicieron caso.
Lucia no pierde el piso: cada vez que le cuestionan si dejara el gobierno, que, si se va a la
campaña, responde de manera institucional: que va a permanecer en su puesto hasta que así
lo decida el gobernador Américo Villarreal Anaya. Sin embargo, estoy convencido de que
Lucia haría buen papel como legisladores, sea local o federal. Hemos sido testigos de

cómo, en el caso de MORENA, sus diputados locales carecen de conocimientos y unos, la
mera verdad, no saben ni hablar. Y he visto, más de una vez, a Lucia lucirse ante un
auditorio. Se le nota temple, cualidades de oratoria y conocimiento de la psicología de
masas. Sabe llegarle a la genta… en la práctica, si se mueve.
ENCUESTAS Y CANDIDATOS.
El hecho que los partidos políticos, sobre todo MORENA, no defina quienes serán sus
candidatos, provoca que haya especulaciones al tope: que un día se dé por hecho que
alguien será el candidato, por decir, a la Presidencia Municipal, y al día siguiente que
siempre no, que se cayó. Y eso sucede, con mucha intensidad, en el sur de la entidad. Y ahí
el detalle es simple: los intereses de unos, prevalecen sobre los de otros.
En el PAN la lucha por poner, o imponer, a los candidatos ha sido fuerte, al grado que el
resultado puede ser desastroso. Las vencidas, se cuentan, sobre entre el aún alcalde y un
exgobernador. Y en el caso de MORENA igual: los que están apoyados por el centro, como
Erasmo González, o los que impulsa Adrián Oseguera, locales contra el centro. Y en
Tampico, un día si, cuentan que la fuerte es Mónica Villarreal, y al siguiente una encuesta
apuntala a Úrsula Salazar, la sobrina desconocida del Presidente AMLO.
A estas alturas del proceso electoral, creo que todos los precandidatos, ya se dieron cuenta
que las encuestas son una falacia; que lo fuerte, son precisamente los apoyos, de aquí o de
allá, porque entre las propuestas de unos y los vetos de otros, tarde o temprano tendrá que
salir humo, salir los nombres de los agraciados del poder.
Recuerden: en campaña, todo es estrategia, táctica y promesas.