CONFIDENCIAL.
Por ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.
ENERO—24—2024.
El futuro del cabecismo, la corriente política que encabeza el exgobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, se definirá en el proceso interno de selección de candidatos panistas que está en marcha, y no en el resultado de la elección constitucional del 2 de junio próximo.
Si Cabeza de Vaca logra sacar adelante las candidaturas para sus allegados significará que sigue manteniendo la misma influencia y, sobre todo, que continua al mando del panismo tamaulipeco.
Sin embargo, en caso contrario, si los otros grupos o corrientes internas, o la misma dirigencia nacional, le regatean las candidaturas, será un indicio claro de que perdió fuerza.
La respuesta la sabremos pronto porque están muy próximas las definiciones. Los mandos panistas (eso de que las decisiones las toman los consejeros o los órganos internos es una falsedad) ya deben tener determinados los nombres de quienes habrán de registrarse formalmente ante las autoridades electorales para ir en la boleta.
Sin embargo, vale decir que, ya hay signos muy serios de debilidad del grupo cabecista. Uno de ellos es el hecho de que, hasta el momento Cabeza de Vaca no esté siendo contemplado para ir al Congreso de la Unión por la vía plurinominal, la única por la que podría llegar al Senado o la cámara de diputados, porque la orden de aprehensión en su contra le impide competir por la vía de mayoría.
Además, desde que dejó la gubernatura ha padecido desdén del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), y por lo que se dice hacia dentro del panismo tamaulipeco, la precandidata presidencial, Xóchitl Gálvez, no lo quiere cerca. Tan no lo quiere que lo dejaron fuera del equipo de campaña de la abanderada del Frente Amplio por México.
Otra señal de debilidad es que, en municipios como Tampico y Madero, se registraron varios candidatos a las alcaldías y diputaciones. Es obvio que hay actores panistas que ya le perdieron el temor de llevarle la contra. Ya no se someten o disciplinan como cuando era gobernador.
En Tampico, Cabeza de Vaca impulsa para la alcaldía al diputado local, Edmundo José Marón, pero el alcalde, Jesús Nader, respalda a la diputada federal, Rosa María González Azcárraga. Sería una dolorosa derrota y un golpe al ego del exgobernador, que su ahijado no fuera el elegido.
En Madero, son muchos más los que le llevan la contra al cabecismo, lo que complica las aspiraciones de su prospecto, el también legislador local, Carlos Fernández Altamirano. En en ese municipio, hasta el magistrado, Andrés González Galván, se siente con méritos para buscar la candidatura por la presidencia municipal.
Por todo ello, nosotros insistimos en que el proceso interno para selección de candidatos en el estado será definitorio para el exmandatario y su grupo.
Ahora que, vale precisar que no es su pasión por la política, o el amor por la patria, lo que motiva al exmandatario panista a buscar una curul federal.
En realidad, su necedad o urgencia es por el fuero constitucional.
Cabeza de Vaca sabe que, la única alternativa que tiene para impedir que le cumplimenten la orden de aprehensión existente en su contra, es la inmunidad procesal que trae consigo una senaduría o una diputación.
Por eso sus apuros.
EL RESTO.
GATTÁS SE AFIANZA.- La última encuesta de Percepción Social reveló que, un 37 por ciento de los victorenses apoya la reelección del alcalde morenista, Eduardo Gattás Báez.
Con ello, el edil capitalino se reafirma como el mejor perfil que tiene Morena para lograr mantenerse gobernando la capital.
De esa manera, Gattás parece tener asegurada la candidatura del partido guinda para competir por la alcaldía de Victoria.
De un universo de mil adultos encuestados, el 37 por ciento aprueba la gestión del alcalde, un 71 por ciento adelantó que, su voto el dos de junio será para Morena.
Veremos si en Morena se ajustan a la lógica y van a la segura, resolviendo en base a lo que los sondeos revelan.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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