ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
Hoy en todo el país –y en Tamaulipas– los precandidatos a diferentes
puestos de elección popular amanecieron concentrados en una gigantesca
zona de silencio.
La ley es la ley, diría el clásico cuya frase latina acuñada originalmente es
“dura lex sed lex”, significa que “la ley es dura, pero es la ley”.
Sin embargo es una ley, circunscribiéndola al tema electoral, que a la
mayoría les parece injusta y autoritaria, aunque para sus creadores no, por
la sencilla razón de que a partir del próximo 1 de marzo iniciarán las
campañas formales para concluir el 29 de mayo.
De modo que habrá casi tres meses (demasiado tiempo, dicen) de
bombardeos electorales en donde Claudia Sheinbaum, Xóchitl Gálvez y
Jorge Álvarez Máynez estarán presentes –prácticamente– todos los días y
a todas horas en las mentes de 130 millones de mexicanos.
Y en cuyas propuestas, que para un amplio sector de la ciudadanía serán
terribles peroratas, tratarán de convencer (entre pugnas, altercados y
zafarranchos, como espectáculo degradante y mal necesario de la
democracia) a casi 100 millones de ciudadanos.
Toda esta parafernalia incluirá, obviamente, nueve gubernaturas, la
renovación del Congreso de la Unión con la concurrencia de las 32
entidades federativas y la elección de 20 mil cargos políticos a nivel federal
y local.
En Tamaulipas los votantes saldrán a las urnas a elegir a 43 alcaldes, 57
síndicos y 405 regidores, más 36 diputados locales que se dividen en 22 de
mayoría relativa y 14 plurinominales.
A esa numeralia agréguense las 9 diputaciones federales y dos senadurías,
más una plurinominal.
Siendo la elección, como es del dominio público, el domingo 2 de junio de
2024, asumiendo el cargo de Presidente de la República, quien gane el
proceso electoral, el primero de octubre.
Una fecha en la que de acuerdo a lo expresado en diversas ocasiones por
el presidente Andrés Manuel López Obrador no hará más política, yéndose
a vivir a su finca rural de Palenque, Chiapas.
La oposición desde luego no le cree, aunque el tema relevante es quién lo
sustituirá en Palacio Nacional, ocupando la silla presidencial.
CLAUDIA SHEINBAUM SIGUE CON 20 PUNTOS DE VENTAJA
La mayoría de las encuestas afirman que por lo pronto es Claudia
Sheinbaum quien encabeza las preferencias con una ventaja de más de 20
puntos sobre su principal contrincante, la panista Xóchitl Gálvez.
Reconocidas casas encuestadoras aseguran que Sheinbaum va arriba con
un aproximado de 51 por ciento de las preferencias, mientras que Xóchitl le
sigue con apenas 31 por ciento.
Y en tercer lugar, y a pesar de que el precandidato presidencial de
Movimiento Ciudadano era hasta hace unos cuantos días bastante
desconocido por la ciudadanía, las encuestas ya lo posicionan con un 7 por
ciento, lo que algunos juzgan de excesivo.
Y finalmente, quedaría pendiente, según los datos de las encuestadoras (no
patito), un 11 por ciento que se ignora por quien se decantaría, de aquí a
que se celebren los comicios.
Estas tendencias, a pesar de lo que diga la oposición, y de acuerdo con
expertos electorales, son difíciles de remontar aquí y en cualquier parte del
mundo, mucho más ahora que la “zona del silencio” impuesta por la ley a
partir de este viernes 19 de enero, prohibe a las y los candidatos expresar
cualquier opinión o solicitud de apoyo, así como participar en debates o
mesas de análisis donde esté presente más de un candidato.
Pero con todo y estas prohibiciones, se ve difícil que se den las condiciones
de un silencio absoluto, pues a las reglas que tengan que aplicarse en
forma mecánica, anulando cualquier expresión de las y los candidatos, la
participación pública continuará teniendo en una pasarela virtual a la
mayoría de los precandidatos.
13 días de enero y 29 días de febrero, serán una prueba real que habrá de
sostener o no en sus posicionamientos de las encuestas a los aspirantes.
Ese es el poder de la democracia.
¡Feliz fin de semana!
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