Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Cuando esta semana el Gobernador Américo
Villarreal Anaya visitó Miquihuana para entregar fotoceldas y un proyecto
piscícola, los lugareños tocaron fibras sensibles de su emoción social y
recuerdo familiar.
Le mostraron una placa metálica del aula inaugurada por su padre
Gobernador del mismo nombre, en el ejido La Marsela, allá por 1992.
Ya despegada de su base original, dice: “Esta obra fue realizada con
apoyo de Voluntad y Trabajo siendo Gobernador de Estado el Ing. AVG y
presidente municipal el C. Margarito Arada Gómez, ayuntamiento 90-92”.
Publicó la imagen con el comentario: “Recordando con gratitud los
tiempos en que venía aquí junto a mi padre, cuyo legado sigue vivo en las
obras plasmadas en esta placa durante su mandado. Agradezco su apoyo
al confiarme ahora a mi esta honrosa encomienda, igual que a él”.
Villarreal Guerra visitó los ejidos y comunidades más alejadas y
marginadas del territorio estatal, donde dejó obra. El mismo ritmo sigue el
hijo Gobernador con el compromiso de atender primero los pobres.
Y hablando de la administración de la 4T, el titular de Obras Públicas,
Pedro Anaya, explicó a los periodistas el proyecto de rehabilitar la carretera
Rumbo Nuevo, esa que le costó un año de cárcel a Pedro Hernández
Carrizales, ex secretario de SEDESOL, con raíces precisamente en la zona
árida, Miquihuana y Bustamante, origen de sus progenitores.
Será concesionada por 30 años a la empresa Infra, especializada en
autopistas, la que le invertirá alrededor de 800 millones de pesos y pagará
al Gobierno del Estado 654 más que se destinarán a obras en el altiplano.
El particular cobrará a los usuarios y le dará mantenimiento permanente
a la ruta, con lo cual se evitarán los accidentes funestos.
Es una carretera que, en el gobierno de Yarrington, se iba transferir a la
iniciativa privada. No se hizo por “imagen”. Tomás pensaba que perdería
votos en las urnas.
Según la estadística, en los últimos tres años se han registrado 147
accidentes con 53 muertos en un tramo de 37 kilómetros.
El cobro comenzará dentro de ocho meses. La vigilancia a cargo de la
Guardia Estatal para abatir al mínimo los siniestros. Sin duda algo acertado,
de las cosas buenas que suceden en Tamaulipas.
En temas electorales, quedó confirmada la visita de la precandidata de
Seguimos Haciendo Historia, Claudia Sheinbaum, a ciudad Victoria y
Madero, para este 20 de diciembre.
Viene a sostener encuentros con grupos de simpatizantes y militantes,
como lo dijo su representante estatal, Marco Batarse Ferrel.
Tema aparte, como lo anunciaron los jefes del Partido Movimiento
Ciudadano que iban a la “pepena” de candidatos, ya andan en eso.
Se conforman con las “sobrinas”, o de “chatarra” o “cascaje” que dejaron
otros partidos, esquiroles al servicio de terceros o para sacar votos que
beneficien a quienes pelean la lista plurinominal.
Lo que les interesa es la lana, conservar el registro local para seguir
recibiendo subsidio, y no ganar alguna presidencia o diputación. Van a
postular diputados de mayoría para que les autoricen la lista plurinominal.
Es la realidad que vive ese partido propiedad de Dante Delgado
Rannauro, único gerente general que ha tenido la organización desde su
fundación en 1999, ex Gobernador de Veracruz y cliente del penal de Pacho
Viejo por un año tres meses.
Tan urgidos de candidatos andan Gustavo Cárdenas Gutiérrez y Juan
Carlos Zertuche Romero, que en Nuevo Laredo se disponen a postular para
diputado a un virtual delincuente llamado Alfonso Aramis Salas Pérez, ex
Rector de la Universidad Politécnica de aquella región, en su tiempo al
servicio de los cabezones.
Panista ligado al ex alcalde Enrique Rivas Cuéllar, hizo trabajo sucio
para el ave celeste utilizando personal y recursos de la Universidad.
En la Auditoría Superior del Estado, donde despacha el “carnal” Jorge
Espino Ascanio, Don Aramis tiene una cola más larga que un tren carguero,
tanto que es candidato a engrosar los expedientes que tiene congelados
esa fichita que se llama Raúl Ramírez, Fiscal Anticorrupción.
Tiene cola en las cuentas del 2021 y 2022 por cuando menos 100
millones de pesos.
Encaminan igual a la regidora Ariana Garza López a la alcaldía
neolaredense, no obstante los antecedentes de traición. En 2021 llegó por
el PAN y en apariencia brincó a MC.
Son un dechado de virtudes, tanto que en Nuevo Laredo pareciera que
el partido de Rannauro va junto al PAN por los cargos de elección.
Hay otra fichita, allá mismo de nombre Jorge Alfredo Ramírez Rubio, hoy
regidor por Movimiento Ciudadano, pero antes fue en dos ocasiones por el
PAN.
Y ambiciosos como un Rigoberto Ramos Ordóñez, de Reynosa,
originalmente moreno que se brincó al PAN –pensó que ganaría con “Truko”
Verástegui- y en los últimos meses navega con la bandera de Gustavo y
Zertuche con intención de ser alcalde.
A partir del 2017 Ramos está en fama pública y medios de comunicación
por presuntamente dedicarse al huachicoleo de combustibles.
La mención es que tiene abiertas dos carpetas en la entonces
Procuraduría General de la República, números FED/TAM/REY2838/2017 y
FED/TAM/REY/2836/17 por presunto tráfico de hidrocarburos.
La chatarra es mucho mayor pero el espacio se acaba.