ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
En la disputa por los puestos de elección popular muchos serán los
llamados y pocos los escogidos; por lo que serán inevitables los
enfurecidos.
Cierto es que a pesar de que en la actual “Feria del Hueso” se ofrece una
extensa y atrayente, por no decir seductora variedad de chambas
verdaderamente bien pagadas y, lo que es más, todas estas con una
enorme posibilidad de permitir la realización de pingües negocios, esta
fiesta de atracciones políticas también tiene sus límites y altos riesgos de
envilecimiento.
En el caso, por ejemplo, de los aspirantes al Senado de la República, donde
en Tamaulipas va ampliándose cada vez más la lista de quienes afirman
tener suficientes y bastantes méritos (¿cómo la ve?), las competencias ya
van transformándose, y lo sabemos todas y todos, en una batalla nada
digna de la civilidad democrática.
Sucede entonces que si el actual mandatario estatal, Américo Villarreal
Anaya, antes de asumir la Gubernatura del Estado era todo un flamante
Senador de la República, no son pocos los que suponen, haciendo
futurismo (o vil electoralismo, según la RAE), que en 2028 ostentar un
escaño senatorial será la oportunidad acertada y perfecta para que todo
mundo voltee a verlos como naturales aspirantes a conducir el destino de
esta entidad.
Un escenario parecido (guardada toda proporción) ocurría cuando el PRI
gobernaba el país, en que los secretarios de Gobernación, desde Miguel
Alemán Valdez, pasando por Adolfo Ruiz Cortines, Gustavo Díaz Ordaz,
hasta Luis Echeverría Álvarez, les ayudó mucho haber sido los
responsables directos de mantener en armonía el desarrollo político del país
y convivir armónicamente con los demás poderes y niveles de gobierno.
GOBERNADORES Y SU PREVIO PASO POR LA CÁMARA ALTA
Pero las visiones sociales y políticas cambian; y así como no todo el tiempo
los senadores han logrado avanzar a la gubernatura de las 32 entidades,
como sucedió con la historia de los secretarios de Gobernación, el debate
político y las competencias evolucionan.
Y aunque en los últimos siete procesos electorales hacia la Gubernatura de
Tamaulipas, con las excepciones de Américo Villarreal Guerra, Francisco
García Cabeza de Vaca y el actual mandatario Américo Villarreal Anaya,
que fueron senadores antes de asumir la titularidad del Poder Ejecutivo
Estatal, no se puede afirmar que haber pertenecido previamente a la
Cámara Alta haya sido una referente político a fin de convertirse en
gobernadores.
De modo que los reflejos políticos del poder, sus efectos y actuaciones no
podrían quedar atrapados en una sola tendencia, lo cual es obvio, aunque
sin embargo nunca faltan los que “acomodan” a las historias de las
sucesiones de Tamaulipas sus propios intereses.
NOMBRES: UNOS CON VALOR Y OTROS QUE SE DARÁN VALOR
Vienen así los aspirantes a convertirse en senadores de la república,
oyéndose bien algunos (o algunas) y otros (u otras) que definitivamente no
encajan en el contexto de la realidad exigida por la ciudadanía.
Sin tomar en cuenta al partido político, y tampoco la aprobación o el rechazo
de la gente, empiezan a circular los nombres del ex gobernador Eugenio
Hernández Flores; de la secretaria del Trabajo, Olga Sosa Ruiz; del alcalde
de Tampico, Chucho Nader Nasrallah; de la ex presidenta municipal de
Reynosa, Maki Ortiz Domínguez; del “JR” José Ramón Gómez Leal que se
dice quiere ser reelecto senador.
Otros que se apuntan o los están mencionando son Carlos Canturosas
Villarreal, Edgar Melhem Salinas, Imelda Sanmiguel, Manuel Muñoz Cano,
Ismael García Cabeza de Vaca y hasta el ex alcalde de Victoria, Arturo Diez
Gutiérrez Navarro.
A los anteriores nombres de personajes agréguese los que este fin de año
agarrarán valor para registrarse, a pesar de que sus baterías políticas no
tengan la suficiente energía ni para el primer arrancón de aquí a enero de
2024.
Y no que sea desparpajo y atrevimiento o falta de méritos, pero por la salud
democrática que vive Tamaulipas, no sólo tienen derecho todas y todos,
sean bien o mal vistos, y sin que por ello suponga todo este selecto grupo
que un día, llegando a ser senadores podrán brincar a la gubernatura con la
presunta facilidad que algunos les han vendido, y que nada tiene que ver
con la actualidad política y social, como si no fuera necesaria una
competencia compleja, difícil y llena de exigencias
¡Excelente inicio de semana!
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