ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
Contra todos los vaivenes políticos que se viven en Tamaulipas es evidente
que los esfuerzos y buenos oficios políticos del gobernador Américo
Villarreal Anaya, están sacando a la entidad del enorme bache económico y
social en que el mandatario la recibió a partir del 1 de octubre de 2022.
Las fluctuaciones políticas a que me refiero son al “corcholaterío” que de
pronto hará su irrupción en la entidad, donde desde cada individuo hasta
cada grupo de poder querrá hacer valer sus capacidades para, dentro de
Morena, alcanzar en el mejor de los casos (y si no agenciarse por otros
métodos) los innumerables cargos políticos que habrán de disputarse el
domingo 2 de junio de 2024.
Antes, la dirigencia de Morena, tan excesivamente discreta y en manos de
Yuriria Iturbe, deberá quizá realizar una exploración (a fondo) del territorio
donde el proceso electoral, que se vislumbra con fachada de conflicto y no
pocas artimañas, habrá de escenificarse, y cuyas reyertas, tan alejadas de
la civilidad describen a un adversario que no es exactamente una coalición
partidista, que quede claro, sino un solo sujeto, que está tan herido que
continúa sin entender que sus tiempos ya se fueron.
Esto es, que jamás volverán, como es el caso de los anteriores
gobernadores tamaulipecos que por muchos días gloriosos que vivieron,
están conscientes de que el poder en la democracia transcurre y se
extingue, hasta no quedar nada de ese poderío.
A esa actitud de no intentar ni de chiste volver al pasado, algo que la
mayoría entiende, el adversario que usted ya sabe quién es no lo
comprende, y no se rendirá, porque su política “competitiva” nada tiene que
ver con aquella que se teje originalmente en los partidos y en los legítimos
debates democráticos, sino en la confrontación sucia, a la que ya es común
que diversos medios masivos de información hagan eco de sus ambiciones
encaminadas a obtener poder y dinero, mientras que al pueblo se lo lleva el
diablo.
Mucha gente también cree que lo ocurrido con las “corcholatas”
presidenciables ocurrirá, guardada toda proporción, en Tamaulipas, pero
que por su diversidad habrán de suscitarse una serie de mayores
“diferencias” que a la de ya deben estar más que vislumbrando, sino es que
ya tienen “pelos y señales”, un todo de lo que está por irrumpir en el
horizonte político electoral.
Un horizonte donde las mayores e interesadas convocatorias se focalizarán
en las alcaldías con sede en Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Victoria,
Madero, Altamira y Tampico.
Escenografías a las que sólo ven, muchos individuos, montañas de
negocios y dinero, y no la oportunidad de iniciar o reiniciar una carrera
política capaz de hacer confluir las metas de reconstrucción que Américo
Villarreal Anaya ha emprendido con ese respeto al Estado de derecho, a la
democracia y a la bandera que representa la Cuarta Transformación.
LA GENEROSIDAD DE LA AMISTAD Y EL RECONOCIMIENTO MUTUO
Hasta el momento, una de las cualidades/virtudes que debe el pueblo
tamaulipeco reconocerle al Dr. Américo Villarreal Anaya, es su enorme
capacidad de modular las emociones políticas y el poder que ostenta, sin
llegar a extremos de confrontaciones que sólo al final exacerban las
dificultades que, como bien lo dice el mandatario, sólo se remedian a través
del diálogo.
Al respecto, y ya casi para concluir esta columna, las buenas noticias,
procedentes tanto del campamento del profesor Arnulfo Rodríguez Treviño
como de Palacio de Gobierno, sólo tenían una sola coincidencia:
El fin de un diferendo solucionado en el marco del respeto y el diálogo, el
cual suele darse dondequiera y entre las mejores familias.
Las cosas no tuvieron el desenlace que muchos previeron, y es que por un
lado se trata de personajes que no comulgan con los desplantes de poder,
en tanto que por el lado positivo son dos magníficos políticos que
resolvieron ciertos malentendidos mediante la generosidad de la amistad y
el reconocimiento mutuo.
UAT Y UNIVERSIDAD DE ARIZONA: ACUERDO IMPORTANTÍSIMO
Fructífera resultó la visita del rector Guillermo Mendoza Cavazos a la
Universidad de Arizona, destacando la firma de un acuerdo para impulsar el
Doctorado en Una Sola Salud, un tema además importantísimo para
Tamaulipas y para México, que esencialmente consolidará el intercambio de
proyectos académicos y científicos.
¡Feliz fin de semana!
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