DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.

Una y otra vez se hace notar como hay personas que no tienen límites para acumular
riquezas. La forma más fácil de evidenciarlo es poner nombres de políticos, como de
empresarios, que acumulan más y más riquezas. Se dice, no tienen llenadera. Y en ese
proceso es cuando, nos damos cuenta, que los límites entre el bien y el mal, entre la
honestidad y la deshonestidad, es un hilo muy delgado.
Lo que sucede con Denisse Ahumada Martínez es un caso, no puede ser aislado, pero si
sintomático de la descomposición que se da, digamos, a todos los niveles de la vida de los
seres humanos. Y es que, ser detenida con 100 libras de drogas, y que además confiese que
no es la primera vez, que ya había llevado 150 kilos de una droga y 70 de otra. Hagan de
cuenta, como 270 kilos de drogas… y eso que en Estados Unidos, a uno que otro capo, lo
incriminan con menos.
REGIDORA AMBICIOSA.
Denisse fue, inicialmente, miembro del Partido Verde. Pero luego se hace panista y es
actualmente regidora en el gobierno de Reynosa. Las imágenes muestran a una mujer joven
y, por lo visto, con ambiciones o con deseos de tener más dinero. Y es que, al momento de
ser detenida, de confesar donde la entregaría y que, a cambio, recibiría una jugosa cantidad
de dinero. Obvio, los panistas ya se desvincularon de ella, que no es panista. El hecho, real,
es que funge como regidora y en la fracción panista.
¿Qué hizo a Denisse involucrarse en un hecho ilícito? En términos de la jerga, ella actuó
como burrera; es decir, hay jefes o más intermediarios. ¿Por qué arriesgar, digamos, una
incipiente vida política? La única explicación es la ganancia… un viaje y un buen pago.
Claro, las consecuencias, ya las está viviendo. Su actuación nos indica con que facilidad,
quien tiene responsabilidades públicas, se involucra en acciones de esta naturaleza.
LA CHAPODIPUTADA.
El caso de Denisse me hizo recordar el caso de Lucero Sánchez López, mejor conocida
como la Chapo diputada. En el 2013 se convirtió en diputada local en Sinaloa, impulsada
por el partido Sinaloense y apoyada también por PAN, PRD y PT. Gano, afirma, con
muchos votos. Sin embargo, el hecho que haya falsificado documentos para visitar a El
Chapo en prisión, hizo que gradualmente todo se descubriera. Al principio, negó tener una
relación con el delincuente, pero al final, una vez que fue detenida lo explico todo.
En el juicio de El Chapo explico que se conocieron en el 2011. Lo más significativo es que,
al conocer la sierra, en un principio fue utilizada para comprar mariguana, buena, bonita y
barata. Explico que la pedía fiada, con la promesa de luego pagarles; detallo como se
hacían los paquetes. Pero como era abogada, también fue una operadora para crear
empresas fantasmas. La cuestión es que la regidora es, en el plano general, una pieza menor

de la política, pero evidencia que la línea entre la honestidad y la deshonestidad es delgada
como para preguntarnos: ¿sabrás la diferencia entre el bien y el mal?
EJEMPLOS MAYORES.
Nos llama la atención el caso de Denisse por una sencilla razón: porque es un personaje
cerca, que está el entorno local y, al menos en Reynosa, se entiende que es ampliamente
conocida. Vale mencionar, sin embargo, que hay varios expresidentes de América Central o
del Sur, que están en prisión o que tienen orden de aprehensión por cuestiones de
delincuencia organizada. Y, si bien es cierto, que en México no hay encauzado a ningún
presidente o expresidente, tenemos que Genaro García Luna fue Secretario de Seguridad
Publica, que Edgar Veytia fue Procurador en Nayarit, que está detenido y hasta fue testigo
protegido en contra de García Luna.
Y en el caso de exgobernadores el primero caso fue el de Mario Villanueva Madrid, que fue
detenido y juzgado en Estados Unidos, le dieron 9.4 años de prisión por aceptar sobornos
del Cartel de Juárez. En el caso de Tamaulipas, el caso más sonado, es el de Tomas
Yarrington que fue sentenciado a 9 años de prisión por lavado de dinero y por aceptar
sobornos de la delincuencia organizada, que por cierto ya deben faltar pocos meses para
cumplir su sentencia.
TENTACION Y AMBICION.
No hay la menor duda: la ambición y la tentación son los vehículos para la inducción a la
corrupción, a cometer ilícitos o acciones indebidas. Bien que lo sabemos: la impunidad
cobija a muchos; pero a otros, tarde o temprano, les llega su hora. Y es cuando, así lo creo,
es que tienen que poner en la balanza si la acción y los beneficios obtenidos valieron la
pena.