ORBE

Ma. Teresa Medina Marroquín.-
Al proceso electoral de 2024 iniciado tan pronto se desplomó el llamado
Grupo Atlacomulco, le siguieron los preparativos del movimiento político que
mexicanas y mexicanos esperan cada seis años en las alturas del poder.
Un poder (tan inmenso, que dicen ya no es tanto) que ahora emana desde
Palacio Nacional, como si los cambios sexenales trajeran las más grandes
alegrías y bonanzas para el pueblo.
Pero el ritual es el ritual, y si este, con su carga cada vez más emocional, y
ya no tan esperanzadora, de pronto, pero no al instante, aparece con la
novedad de que México tiene la alta probabilidad de elegir, en el cargo que
hoy ocupa Andrés Manuel López Obrador, a una mujer, entonces como que
parecen oírse sonidos advirtiendo cuarteaduras, crujidos, alarmas, lamentos
y golpes finales de un monumental edificio que va a derrumbarse.
Algo parecido a un conjunto de vibraciones que anuncian que una era
también se vendrá abajo, y que el cambio que aparecerá al
resquebrajamiento de estructuras de acero y concreto, podría ser la nueva
esperanza, complementaria a la guerra entre la 4T y el grupo neoliberal.
Lo cierto es que Claudia Sheinbaum será una formidable y excepcional
contrincante a los intereses de Marcelo Ebrard, Adán Augusto López,
Ricardo Monreal y el etcétera (no tan eximio pero escandaloso) que Mario
Delgado, presidente de Morena, acepte para tranquilizar las aguas
embravecidas de la elección presidencial, acatar la petición de AMLO de
preservar la unidad y llevarse de corbata a la oposición que da la apariencia
de prepararse para un funeral y no a una elección nuevamente tan histórica
como la de 2018.
CUIDADO CON LAS CONVULSIONES DE LA PERMANENCIA
¿Todo pues se reducirá a un choque de trenes cuyo meollo es que una
mujer podría ser electa por primera vez en la historia de México al cargo de
Presidenta de la República?
En alguna medida eso le meterá mucho ruido a un proceso que antaño
siempre fue dominado por varones, pero que no exactamente viene a ser en

estos tiempos una gran novedad, ya que desde Griselda Álvarez, electa en
1989 gobernadora de Colima, hasta Delfina Gómez que será mandataria del
Estado de México, el país sumará 15 mujeres a cargo de poderes estatales.
Claro que la Presidencia de México nunca será igual a una gubernatura,
pero mujeres poderosas en la política ya las tenemos, aunque Sheinbaum sí
sería todo un acontecimiento, pero matizado por las 15 mujeres (incluida
ella) destacadas en una época donde la democracia ha generado vastas
transformaciones en las decisiones del electorado.
Pienso que lo que le meterá diversas convulsiones a la elección presidencial
del siguiente año será la permanencia de un proyecto político que no se
sobreponga a la lucha contra la corriente de AMLO, pues no sólo es una
batalla que libra sólo el Presidente contra sus adversarios, sino que va con
el tabasqueño toda una ciudadanía convencida, pero angustiada y
extenuada.
El país clama por una originalidad política, por una conciliación y paz
nacional, que una el discurso con la acción. Pasar a otro nivel debe ser el
otro cambio que conserve lo bueno que trajo la 4T.
GATTÁS RECONOCIÓ A LA JEFA DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Y a propósito del tema, el alcalde Eduardo Gattás Báez agradeció la
ponencia virtual de Claudia Sheinbaum, reconociendo su experiencia e
impecable desempeño de su gobierno, como su honestidad para participar
en una dinámica democrática como lo fue el conversatorio digital para
Victoria y el resto de la entidad.
CHAVIRA Y LA CALIDAD DE SU PROYECTO EDUCATIVO
Otro personaje que también no cesa de aportar lo mejor de su talento a
favor de nuestra entidad es el Doctor Francisco Chavira Martínez, rector de
la Universidad del Norte de Tamaulipas, quien desde Nuevo Laredo
organizó recientemente el Primer Congreso en Educación, participando en
este evento las áreas académicas y administrativas de esa prestigiada
universidad.
El propósito de este esfuerzo que se le reconoce a Francisco Chavira es su
firme convicción, distinguida por un amplio sector de tamaulipecos, de
brindar a la comunidad universitaria una cada vez mejor calidad educativa,
de ir a la par de los avances y logros que en la entidad se traducen en
aquella misión en la que, por ejemplo, destacaba José Vasconcelos, era
indispensable “enseñar al que no sabe”, lo que no es un lujo sino una
“necesidad imperiosa para México”. Mejor proyecto educativo, imposible.

¡Excelente inicio de semana!
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