La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

El triunfo de Delfina Gómez en el estado de México, es el triunfo -como nunca en el país- de la principal tarea de la IV T y su indiscutible líder, Andrés Manuel López Obrador: el desplazamiento del poder económico, de las decisiones políticas en una de las entidades más importantes -demográfica, económica y políticamente- de la nación.
Las opiniones de diversos analistas, dictaminan que ese resultado, en definitiva, dicta el rumbo de la elección del 2024; es sólo una visión parcial de un fenómeno de mayor relevancia: es la concreción del proyecto lopezobradorista, en un laboratorio que sirvió de ejemplo para un régimen que utilizó la moneda como factor esencial en los rumbos políticos de la región y la nación.
“Un político pobre, es un pobre político”, sentenció el ideólogo del hoy agónico, desarticulado, Grupo Atlacomulco, Carlos Hank González.
En mucho, esa cosmovisión, permeó en todo el cuerpo espiritual de una clase política que se autonombró posrevolucionaria.
Esa máxima, no fue el signo de la praxis de buena parte de la moderna estructura política priista; sólo justificó y tamizó, la actitud depredadora de esos hombres y mujeres, cuando estuvieron frente al tesoro público.
De otra forma: justificó el atraco, para la obtención de capitales para la construcción de futuros luminosos de candidatos emanados de un PRI, que perdía día a día, su prudencia y sus recatos institucionales.
La derrota de Del Mazo, es al mismo tiempo, la democratización de la política del estado de México, y de la nación. Pone en igualdad de circunstancias, de las contiendas y desafíos político-electorales a potentados y desposeídos. De igual forma, expone la relevancia, la real democratización del sufragio ciudadano: vale y define de igual forma, el voto de un trabajador que el de un empresario; pesa lo mismo, la actitud frente a la urna de un intelectual que la de un ciudadano cualquiera.
¿Delinea Delfina, el triunfo de MORENA para el 2024?
No.
La derrota de los neoliberales, conservadores, se inició el día que AMLO tomó protesta como presidente de la república. La victoria de Delfina, sólo le imprimirá mayor contundencia. La nueva gobernadora, del EDOMEX, suma al enorme caudal de votos a los de la CDM y a los de Veracruz, para amacizar un corredor electoral guindo que se visualiza galvanizado desde hoy.
¿Hay más beneficios para MORENA, luego de obtener una gubernatura más?
Sí, sí los hay.
1.- Destensa la pugna interna por la candidatura presidencial. Ante el poderío obtenido como partido y como ideología, se percibe difícil una actitud de ruptura de parte de las corcholatas. Nadie sensato, se irá a buscar opciones en otros partidos, so pena de caer aplastados por esa maquinaria político-electoral que actualmente presume López Obrador y aliados. Los rupturistas, irían al todo o nada, sabiendo que el todo ya tiene nombre.
2.- Incorpora, un elemento de crisis a la coalición anti AMLO. Toda derrota, que se analiza superficialmente, obliga a la búsqueda de traidores; esa dinámica desgastará al PRI y al PAN, en los escenarios inmediatos.
3.- Consolida la precandidatura de Claudia Sheinbaum. Con discreción y eficiencia, colaboró en la operación de MORENA para sacar adelante a Delfina. Los otros precandidatos, sólo se acercaron a presumir el resultado. Se ve con mayor nitidez, la continuidad con cambio.
El más feliz, debe ser el presidente.
La IV T cabalga jubilosa, haciendo añicos en el país la oprobiosa sentencia de quien fuera un humilde profesor: Carlos Hank González.