DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.
En política hay dos tiempos: donde se preparan las armas y la guerra, la lucha por ganar una
elección, que tiene como primer paso, ganar la candidatura. En este sentido cada día que
pasa observamos cómo, en el caso de Victoria, el Presidente Municipal se da cuenta que su
reelección no será fácil: y es que, cada dia, aparecen más y más ambiciosos de la silla
municipal. Eduardo Gattas, bien que lo sabe, se puede reelegir… corre el riesgo, sin
embargo, le suceda igual que Lauro Linares: que su partido no lo tome en cuenta.
Por eso, una y otra vez, repite que no son los tiempos, que se esperen… pero no debe
olvidar que fue el, precisamente el, quien inicio con los destapes. Lo dijo bien: que se va a
reelegir porque la oposición no tiene nada, presencia ni candidato fuerte, pero que además
de eso, él está desarrollando un súper trabajo en favor y en beneficio de los capitalinos… y
a eso le apuesta. Olvida, en principio, uno que otro factor: el partido y que, según el
esquema, el poder gubernamental tiene mano para palomear o para tachar.
TRANQUILITOS.
Afirma Eduardo Gattas que: “Hay que esperarnos, ver cómo viene el proceso, como viene
la convocatoria, tranquilitos es lo único que les digo a todos los que aspiramos y me
incluyo, a mantenernos en calma”. Explica que las críticas hacia su gobierno vienen de
quienes quieren la silla de la presidencia municipal. Claro, es lo único que él ve, creo que
muy bueno sería que haga como aquel Rey, que se disfrazó de pordiosero, para recorrer
calles y mercados y escuchar lo que la gente dice de el. Vale bien, su advertencia de saber
el sentir de la ciudadanía.
Gattas no tiene empacho en hacer una descripción de su trabajo: “Yo todos los días ando en
las colonias y me bajo de la camioneta y el aprecio del ciudadano hacia mi persona lo
siento, lo palpo, lo ven, lo pueden ver en las obras cuando vamos caminando, me saludan,
me dan un abrazo, quiere decir que vamos por el camino correcto y saben que estamos
haciendo las cosas bien”. Es la percepción que tiene y hace bien en creérselo, le fortalece el
ánimo.
EJEMPLO DE LAS CORCHOLATAS.
Eduardo Gattas quiere que Jorge (Tico) García, que tiene espectaculares en la capital; que
José Braña Mojica, diputado que aprovecha todas las oportunidades para saludar a la gente
como Juan Ramón Vital Román, diputado que anda para arriba y para abajo haciendo
gestiones y visitando colonias, se calmen. Que se olviden, por el momento, de hacer trabajo
político, que dejen de soñar con ser candidatos… y el argumento es solo uno: que esperen a
la convocatoria respectiva.
La cuestión es que en MORENA el mismo Presidente AMLO adelanta los tiempos. Lo
vemos con la corcholatas: las destapo como precandidatos/as a la presidencia de la
república; y andan, diría un ranchero, como chivos, de arriba y abajo, desbocados buscando
posicionarse. En la CdMx, por dar un ejemplo, hasta pleito de bardas hay entre la
corcholata favorita y Marcelo Ebrard. Recuerden la cargada, de hace varios meses, con lo
espectaculares que aparecieron a lo largo y ancho del país… puestos, dijeron, por
legisladores de MORENA, que lo hacían con sus recursos.
PROHIBIDO Y PERMITIDO.
En un estado de derecho, donde la ley establece tipificaciones de las conductas o acciones
prohibidas, vale asentar que lo no prohibido está permitido. Eso lo saben, por decir, las
corcholatas; amén de que, en más de una ocasión, los órganos electorales han explicado
que, si aún no hay convocatoria, no puede haber actos anticipados de campaña. En fin, la
cuestión es que Eduardo Gattas no puede parar, prohibir, que hagan activismo o labor
proselitista quienes desean ocupar su lugar.
Y es que, al igual que las corcholatas, pueden ir, asistir, a los diversos eventos o actos que
no riñen con su trabajo. Por ejemplo, ahora que fue 10 de mayo, día de la madre, y el día
15, del Maestro, el diputado José Braña atendió cuanta invitación le hicieron y lo publicito
en sus redes sociales. Reparte saludos y abrazos a granel… lo mismo que hace, digamos,
Eduardo Gattas. Lo importante, significativo, es que uno y otro fijen su imagen en la
percepción colectiva como políticos serios, responsables, que cumplen todo aquello que
prometen u ofrecen.
LA DECISION.
El pueblo sabio, no se equivoca, afirma AMLO. Pero en eso de las candidaturas, el pueblo
pocas veces tiene injerencia. Es una decisión cupular, que antes se hacía con una
auscultación y ahora con una encuesta. Y en el caso de MORENA, la línea de interés se
ubica en la Presidencia de la Republica, es decir, en AMLO: es el nuevo fiel de la balanza,
digamos a como antes se hacía en el PRI. El gobernador podrá proponer, pero no elegir; si
acaso proporcionar información, y nada mas… AMLO tiene bien claro lo que desea: ganar
la presidencia, ganar las cámaras, tener mayoría, cambiar la Constitución, para dejar firme
la 4T.