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ANECDOTARIO.
POR JAVIER ROSALES ORTIZ.
Sus gestos lo dicen todo, pero parece que no bastan para que algunos
que forman arte del compacto cuerpo de universitarios de Tamaulipas
borren sus dudas, recuperen sus juveniles sonrisas y pongan todo de sí
para que sus sueños se concreten tal como lo anhelan.
Se nota de cerca que son algunas redes sociales, de esas que construyen
y destruyen y las que en ocasiones los hacen distanciarse como amigos,
las que provocan en ellos alucinamientos, desorden y algo más, para
que unos tomen preferencia por alguien y otros no.
Y de cerca se nota porque a la salida de la presentación del primer
informe del rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas,
Gullermo Mendoza Cavazos, me tope con la plática de seis estudiantes
vestidos con playera amarilla afuera del Teatro Juárez, quienes se
arrebataban la palabra para fijar su postura sobre el tema.
Atento, escuché que cuatro de ellos hablaban sobre la exacta
organización de dicho evento universitario, sobre las autoridades que
estuvieron presentes y sobre los rasgos visibles del crecimiento que ha
experimentado la UAT en un año.
Uno de los cuatro amarillos fue concreto cuando señaló que el rostro
del rector se veía satisfecho, sobre todo cuando recibió el
reconocimiento del Gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal
Anaya, y de otros personajes que estuvieron a cargo de la Máxima
Casa de Estudios en años anteriores.
Obvio que no hablo de las estadísticas que formaron parte del informe
central y que ya son del conocimiento público, pero si dijo que a pesar
de su juventud sabe valorar cuando hay cierta química entre quienes
están en el escenario y los demás en un evento que no tiene nada que
ver con la política.
Pero otros dos mozuelos no parecían conformes en razón de que viven
en la molesta confusión, porque no pueden pasar por alto los intentos
de enfrentamiento que las llamadas redes sociales tratan de sembrar
entre el gobierno de Tamaulipas y la UAT.
Un jovencito moreno, regordete y con gafas, les comenta a los demás
que ya se cansa de leer en las redes comentarios poco sanos, inusuales y
muy corrientes en los que se cruzan ataques que los universitarios no
entienden, que dejan más dudas.
No dijo estar a favor de una de las partes, pero si anotó que en plena
juventud universitaria no se vale que algunos alimenten en las redes el
alboroto y la falta de seriedad que solo son propias en una plática entre
parroquianos de cantina.
En fin, los seis muchachos de amarillo emprendieron su partida del
teatro sede del evento universitario y todos sonrieron, cuando uno dijo
que otra vez fueron víctimas con esta charla de aquellas redes sociales
que solo provocan el desorden adentro y afuera de las aulas en
momentos en que es la palabra unidad la que se debe imponer en
tiempos difíciles.
Y si, fue la unidad la que se sintió en medio de este evento, el primero
en su género.
Ya algunos universitarios, hablaron.
Y es bueno que de vez en cuando.
Una charla como esta.
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