Reflector/ Gilda R. Terán.
“Salta a la vista” que Américo Villarreal Anaya, es un gobernador empático y cumplidor
de su palabra, como ya se venía comentando en estos días que los burócratas estatales
serian reconocidos en su entrega al trabajo al servicio del gobierno del estado, con buenas
remuneraciones.
Y pues como estaba previsto se les hizo efectivo, el aumento salarial, más otras
prestaciones mismas que se verán reflejadas en esta primera quincena del mes de marzo,
con su retroactivo que cuenta desde este primero de enero, es decir cinco quincenas serán
un alivio para los empleados gubernamentales.
Y tienen razón el Gobernador en darles un salario digno para el sustento de sus familias, ya
que muchos han entregado los mejores años de su vida al servicio del estado y además
merecen estos incentivos porque son servidores públicos que día tras día dan lo mejor de
su potencial humano en sus labores.
Esta grata noticia para los burócratas se les dio a conocer, en la ceremonia de la entrega de
premios de antigüedad a empleados gubernamentales, bien por ellos y que estos estímulos
les sirvan para salir adelante en la economía familiar.
Por su parte, el Museo Regional de Historia de Tamaulipas, “andan a todo vapor”
impulsando la cultura, las bellas artes, así como el fomento a la lectura de libros impresos
que nos trasladan a través de sus páginas a tantas historias de nuestros antepasados.
Además podemos deleitarnos de los viajes interactivos, ahí para los amantes del acervo
histórico, podrán deleitarse con la magia de conocer a través del tiempo las raíces
tamaulipecas.
En este rubro el Gobierno de Tamaulipas, no quita el dedo del renglón para promover la
cultura en todas sus modalidades, por lo que el ITCA, a través de sus diversos espacios
hace talacha para difundir sus actividades para toda la ciudadanía.
Y si tiene la oportunidad de visitar el Museo de historia, ahí podrá admirar una réplica de la
puerta principal de este edificio histórico, está elaborada con material reciclable, pero es
una obra de arte realizada magistralmente por uno de los instructores que ahí laboran.
Le cuento que es anecdótica el que esta réplica se conserve en el Museo Regional de
Historia, ya que en el mes de diciembre pasado, se le pidió al instructor que hiciera una
piñata icónica de este edificio histórico.
Y manos a la obra el maestro de artes plásticas, tuvo la genial idea de replicar la entrada
principal del que fue el Asilo Vicentino ya que para él representaba una puerta generosa del
pasado por la que entraban huérfanos y viudas en donde las monjas Josefinas daban
albergue.
Pero al ver las autoridades la obra de arte, que estaba destinada para romperse como piñata,
cambiaron de idea y decidieron conservarla como una muestra del pasado histórico de este
Museo Regional de Historia.
Nos vemos hasta la próxima.
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