DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Acaba de darse un nuevo enfrentamiento, o escándalo, mejor dicho, entre Alejandro
Moreno, mejor conocido como Alito, y Miguel Ángel Osorio Chong, el líder de los
senadores priistas. Nadie desconoce que, entre ambos, hay una confrontación que, por los
hechos, va ganando el actual Presidente Nacional del PRI. El pleito es por el control del
partido y, en este caso, Alito se está convirtiendo en el dueño de su partido.
En realidad, no hubo enfrentamiento. Resulta que se realizó una plenaria de los senadores
priistas y al momento de llegar Alito, como líder del partido, el senador Osorio Chong,
hagan de cuenta que se salió por la puerta de atrás. Le dejo el camino libre, por eso se dice,
que Alito reventó la plenaria legislativa. Y en respuesta Alejandro, hizo notar que a Osorio
le faltan arrestos para defender al partido y enfrentar a la oposición.
PARA GANAR, HAY QUE LUCHAR.
Y esa es la cuestión, Osorio le da en los hechos la razón al líder partidista. Abandonar la
reunión deja mucho que desear; hagan de cuenta, que muestra miedo, temor, enfrentar a su
oponente intrapartido. Reclamar acciones y decisiones vía medios de comunicación, no
sirven si, en la práctica, la petición o el dialogo no se da: hablar, poner las cartas sobre la
mesa, es el primer paso. Huyendo, hagan de cuenta, es como sacarle la vuelta al problema.
En los hechos Alejandro Morena muestra que si, que el si tiene arrestos, negocio o se
vendió con AMLO para la reforma para que el ejército siga en las calles; aguanto el
golpeteo de Layda Sansores, no dio su brazo a torcer y tuvo capacidad, o labia pues, para
volver a darle respiro a la Coalición de tal suerte que el PAN y el PRD, que estaban dolidos
por, por su traición legislativa. Demuestra Alito que tiene arrestos, que aún se mueve y,
dentro del PRI, les ha ido comiendo el mandado a quienes despotrican en su contra.
LOS ARRESTOS DEL JR.
Hace días, allá en el sólido sur, José Ramón Gómez Leal, quien está peleando por ser
senador, fue entrevistado. Se le pregunto sobre su relación con el exgobernador Francisco
Javier García Cabeza de Vaca y su respuesta, la verdad, nos dejó atónicos: que tiene, dijo,
18 meses que no habla con su cuñado. Aclara que se ven dos veces al año, en reuniones
familiares, pero que no ha hablado en ningún momento. En fin, cuantas veces el JR habrá
negado a su cuñado. A Jesús, Pedro lo negó 3 veces.
Por lo visto el JR si tiene arrestos: puede ser para mentirle a la ciudadanía o para,
efectivamente, ver, estar sentado en la misma mesa, deambular por la misma casa, y no
dirigirle la palabra a su cuñado. En lo personal, creo que miente a la ciudadanía… lo que, si
creo, en todo caso, es que no hablen de política, quizá puedan hacerlo sobre el pronóstico
del clima o sobre el superbowl, de cómo Brady fue eliminado del mismo.
CUAUHTEMOC SIN ARRESTOS.

Un escándalo más que fácilmente puede ubicarse en el contexto de falta de arrestos es la
puntualización que hizo Cuauhtémoc Cárdenas al aclarar que por “consideraciones
políticas” no es parte, no participa, en el grupo impulsado por Movimiento Ciudadano:
Mexicolectivo y que dio a conocer su documento: Punto de partida. ¿Qué sucedió? Resulta
que, desde un principio, se supo que Cárdenas era parte del grupo, así interrogado el
Presidente AMLO hizo notar que con esa acción Cárdenas se convertía en su “Adversario
Político”, que son tiempos de definiciones… estar con el pueblo o con la oligarquía.
La cuestión es simple: Cárdenas debe explicar esas “consideraciones políticas”. ¿Cuáles
son? ¿Acaso no enfrentarse con el Presidente”, porque si bien, el mismo lo recuerda, su
postura siempre ha sido de lucha, de izquierda… y el mismo Presidente lo ubica: tiempo de
definiciones, no en la alternativa del pueblo o la oligarquía, pero si la lucha por la
consolidación de la democracia, que es, a fin de cuentas la herramienta que tiene el pueblo
para elegir a sus gobernantes.
ALITO Y OSORIO.
Alito ha demostrado cinismo, desfachatez, pero también que tiene habilidad para convencer
de que la lucha, como oposición, tiene que seguir. La prueba es que el PAN y el PRD le
volvieron a abrir la puerta. Y en el caso de Osorio, por su actitud en la plenaria de
senadores de su partido, como bien lo califico Alito, le faltan arrestos para validar su
postura de oposición al actual gobierno. Lo cierto, indudable, es que Alito les ha tomado
ventaja en el control partidista, quienes están en su contra, no han sido capaces de construir
diques que le impidan avanzar en su dominio partidista.