DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.
Lucia Aimé Castillo Pastor pinta un cuadro, digamos amoral, abusivo o tan simple, de corrupción o en otro plano, un robo al erario Público. Afirma que hay necesidad de revisar 4400 contratos; hace notar que hay personas con dos contratos, en ambos reciben sueldos y compensaciones, pero que en el caso educativo no se presentan a trabajar. Son, en plata limpia, aviadores.
El cuadro que pinta no es sorpresa. Lo mismo se dice cada seis años y no es privativo del sector educativo. Hagan de cuenta que es un deporte nacional, de todo México, de todos los niveles de gobierno. No hay excepción. Y uno piensa que, en la práctica, solo hacen una depuración para hacer lugar y beneficiar al grupo que llega al poder, a la camarilla que gano la elección.
LA UNIVERSIDAD.
Un tesorero de la Universidad, hará cosa de unos 12 o 15 años, me confeso que el problema del Alma Mater, en su planta laboral eran los aviadores: que en términos porcentuales, casi cubría el 25 por ciento de los sueldos. Recuerdo que le dije: ¿son muchos? ¿Por qué? Y su respuesta me sorprendió: es que cada rector llega con una lista nueva y no hace depuración, se van acumulando.
Cuando hubo un cambio de rector, un nuevo funcionario se percató que un vecino cobraba cada 15 días. Pidió explicaciones y le dijeron: tiene años, ha de tener buen padrino. “De mi cuenta corre”, dijo, que ya no suceda. Y efectivamente, logro que lo dieran de baja. La consecuencia es que se defendió, demando y gano… tuvieron que pagarle, hagan de cuenta, los sueldos caídos.
TIEMPO COMPLETO.
¿Por qué hay muchos aviadores en educación? Pocos meses después de que termino un sexenio me encontré con un conocido; trabajaba en las oficinas del gobernador y, la pregunta clásica: ¿sigues ahí? ¿Ahora dónde estás? Y su respuesta fue sencilla: su jefe, quien era gobernador, le asigno una plaza de tiempo completo, ahí en la SEP. Se presentó, quería trabajar, le dijeron: no te preocupes, pero no se te olvide venir a firmar la nómina.
No me crean, pero un día, un empleado de la SEP me comento: Efectivamente, conozco a más de un aviador, son afortunados. Como tienen plaza docente, reciben hasta los premios por antigüedad o porque obtienen cursos de capacitación, como diplomados y maestrías. Imagino que sucede lo mismo si los dan de baja: demandan y ganan, todo porque no hacen los despidos siguiendo el debido proceso.
ROBO ORGANIZADO.
Si Américo Villarreal Anaya hace bien las cosas, puede resultar que los datos aportados por Lucia Aimé, sea la hebra que conduzca a una operación de robo organizado. Recuerden que, en los primeros días, el gobernador declaro que se encontraron con “compensaciones muy altas”, pero que la mitad tenían que entregarla, regresarla.
Dudo que sea cierto: conocí varios casos por el estilo. Subían de nivel a un empleado y el acuerdo era que: ganaba por el nivel, pero que la compensación tenía que entregarla, o un buen porcentaje de la misma. Incluso, sucedió con recién contratados. Era, hagan de cuenta, un despojo organizado… Luego, entonces, porque no pensar que fue parte de un plan mayor, que sucedió en todas las dependencias.