Reflector/ Gilda R. Terán.
Es toda una prioridad para Lalo Gattas alcalde de esta ciudad capital, el apoyo sin límites para los abuelitos en desamparo y no han quitado el dedo del renglón para abrazar esta causa y darles el total apoyo a las personas de la tercera edad.
En este sentido a partir del 18 al 21 de este mes, pueden pasar todos los adultos mayores a cobrar sus pensiones de SEBIEN, ya están dispuestas las mesas de atención para brindarles una atención digna.
Pueden pasar a la Presidencia municipal a cobrar su pensión de 65 y más, esto se hará de forma metódica de acuerdo al abecedario de sus apellidos.
Sin duda alguna, que los abuelitos realizan aportaciones valiosas a la sociedad como miembros activos de la familia, voluntarios y participantes activos en la fuerza de trabajo, y aunque la mayoría de ellos puedan tener una buena salud, muchos corren el riesgo de presentar trastornos mentales, enfermedades neurológicas o problemas de consumo de sustancias, además de otras afecciones, como la diabetes, la hipoacusia o la artrosis.
Sin pasar por alto, que a lo largo de la vida son muchos los factores sociales, psíquicos y biológicos que determinan la salud mental de las personas, y aunado a las causas generales de tensión con que se enfrenta todo el mundo, muchos se ven privados de la capacidad de vivir independientemente por dificultades de movilidad, dolor crónico, fragilidad u otros problemas emocionales o físicos, de modo que en algunas ocasiones puedan necesitar asistencia a largo plazo.
Además, entre los ancianos son más frecuentes experiencias como el dolor por la muerte de un ser querido, un descenso del nivel socioeconómico como consecuencia de la jubilación, o la discapacidad, todas estas condiciones pueden ocasionarles aislamiento, pérdida de la independencia, soledad y angustia.
Y a todo lo anterior añadiré; que la salud mental influye en la salud del cuerpo, y a la inversa, por ejemplo, los adultos mayores con afecciones como las cardiopatías presentan tasas más elevadas de depresión que quienes no padecen problemas médicos y por el contrario, la coexistencia de depresión no tratada y cardiopatía en una persona mayor puede empeorar esta última.
Se debe tener en cuenta que a veces son vulnerables al maltrato, sea físico, psicológico, emocional, económico o material; al abandono; a la falta de atención y a graves pérdidas de dignidad y respeto.
Y de acuerdo a datos actuales indican que una de cada 10 personas mayores sufre maltrato, y este no se limita a causar lesiones físicas sino también graves problemas psíquicos de carácter crónico, como la depresión y la ansiedad, Alzheimer y demencia senil entre otros.
Se sabe que el trastorno de la senilidad, se presenta como un síndrome que se caracteriza por la mengua de la memoria y la capacidad de pensar, alteraciones del comportamiento e incapacidad para realizar las actividades de la vida cotidiana, afecta principalmente a los ancianos, pero no es una parte normal de la vejez.
Se calcula que en el mundo hay unos 47,5 millones de personas aquejadas de demencia, y se prevé que el número de estas personas aumentará a 75,6 millones en 2030 y a 135,5 millones en 2050; además, la mayoría de esos pacientes vivirán en países de ingresos bajos y medianos.
Teniendo en cuenta que la demencia lleva aparejados problemas sociales y económicos de envergadura por lo que toca a los costos de la asistencia médica, social e informal que impone, por otra parte, las presiones físicas, emocionales y económicas pueden agobiar a las familias, tanto las personas aquejadas como quienes las asisten necesitan apoyo sanitario, social, económico y legal.
Nos vemos en la próxima