ORBE

Ma. Teresa Medina Marroquín.-

En los nuevos escenarios del poder público de Tamaulipas, llaman la atención las decisiones del alcalde Eduardo Gattás Báez al enfrentar con un lenguaje claro y acciones valientes a un pasado que debe ser sepultado.

Ya es “vox pópuli” que los cambios profundos que Gattás viene realizando, con el consenso del cabildo, y hablándole con claridad al sindicato del Ayuntamiento, tienen el objetivo de que este gremio no atropelle los derechos de los victorenses. Ese es el objetivo.

No son pocos los que dicen que por más de treinta años este sindicato fue más allá de las negociaciones éticas con los alcaldes en turno, cuyas actitudes amilanadas optaron por el vergonzante “dejar hacer y dejar pasar” que imponía el decrépito sistema político.

Para no ir lejos, la estrategia del silencio que permitía que la ciudadanía pagara los intereses excedidos de un grupo de burócratas municipales, ha sido detenida.

Gattás no ha asumido, pese a todo, una postura beligerante con los dirigentes del sindicato municipal. Al contrario, se le ve siempre dispuesto al diálogo y a los cambios que beneficien a todos, y no sólo a unos cuantos.

Y a eso se le llama justicia social y no trasnochadas ideas con las que de pronto muchos “políticos” pretenden apantallar y defraudar al pueblo.

Recordemos que Ciudad Victoria ya es una población superior a los 350 mil habitantes que, cada día que transcurre, exige mayores y mejores condiciones de vida, desde la seguridad, vialidad, obra pública, servicios de recolección de basura, alumbrado, limpieza y el urgentísimo desafío que impone la escasez de agua.

SE LES ACABÓ LA FIESTA A LAS MAFIAS SINDICALES

Ese escenario lleno de dificultades, que no tiene el mínimo humor para soportar demagogias, es el que intentan prolongar los dirigentes del sindicato del Ayuntamiento.

Obviamente sólo para que haya y sobren recursos para satisfacer sus privilegios de los que han sido acusados públicamente, y de los cuales no han tenido una respuesta clara y contundente en su defensa.

Privilegios que (de acuerdo a lo que se ventila en los medios) se convirtieron en un obstáculo para que la autoridad municipal lograra sus propósitos de gobierno. Lo que tiene implicaciones muy graves.

Pues una gran parte del presupuesto, bastante desproporcionada, se destinaba, de acuerdo a los cargos y denuncias públicas, a resolver demandas personales de sus dirigentes. Recursos que, también se escucha, ni siquiera llegaban en una mínima medida a la propia base trabajadora.

Resumen: México, Tamaulipas y Ciudad Victoria ya no están (o nunca estuvieron) para desviar recursos a las mafias sindicales que exasperaron a la ciudadanía, pero que la misma gente, aclara, siempre protestó por el saqueo impune que repercutió en que muchos carecieran de servicios públicos y agua potable, mientras que unos cuantos se daban vida de ricos.

Obviamente quienes tenían que apechugar eran los victorenses, sin saber siquiera el por qué sus entornos se quedaban estancados en pasados de insuficiencia urbana.

Ahora todo indica que a esta mafia sindical, como a muchas, se les acabó la fiesta, pues la autoridad que preside Gattás renunció al silencio.

Y es que la sensatez más justa, pregunta: ¿por qué la gente sufrió siempre sin protestar, y ahora estos que son insignificancia reclaman lo que jamás les correspondió?

CIENCIA Y ARTE EN LA UAT: AGUA Y MEDIOAMBIENTE

Interesante la divulgación de la ciencia que la UAT promueve a través del arte, presentando el programa “Arte, investigación y sostenibilidad” en el Auditorio “Enrique Collado Sámano” del Centro de Investigación y Posgrado del Campus Tampico, con la exposición de un performance multimedia referente a la importancia del agua; tema prioritario para los tamaulipecos.

Con este programa se pretende fortalecer la capacidad de la comunidad universitaria, y de la propia sociedad, a fin de establecer analogías y desarrollar la construcción de argumentos en torno al cuidado del medioambiente.

¡Excelente inicio de semana!

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