*Frase fácilmente aplicable al momento que vivimos frente al proceso electoral en Tamaulipas

Por: René Martínez Bravo

La carrera por ganar la única posición en juego, al menos en Tamaulipas, y que, a estas alturas, la mayoría sabemos, es la de gobernador, y así como lo hemos venido señalando, además de ser inédita, atípica, se ha vuelto cada día más compleja, plagada de «manos negras», intensa guerra sucia y bombardeada de noticias falsas, y bueno, no será la primera ni la última con este lamentable comportamiento, lo grave, es que, en base a publicaciones filtradas en las redes sociales, con una gran carga de falsedad e inventos, se formalicen en «fast track», carpetas criminales por parte de las fiscalía correspondientes.

Sin duda que, y con el argumento o expresión aquella, que tan de moda está, de que «lo que no mancha tizna», en referencia a la calumnia, y es que, no falta quien instruya a quien corresponda, para que siguiendo corazonada, o en base a textos publicados en medios de dudosa credibilidad, se «empapelen» personajes que pudieran ser claves y decisivos en resultados electorales, ya sea por su experiencia y conocimiento en operaciones de ese tipo o por algún peso específico y de arrastre ante el electorado.

Alcaldes y Alcaldesas, como Carmen Lilia de Nuevo Laredo, Lalo Gattás de ciudad Victoria y Carlos Peña de Reynosa, se ausentan de sus actividades bajo licencia, o acuden bajo presión y cuidados extremos para no ser detenidos o molestados, y hasta detenidos bajo imputaciones que consideran han sido prefabricadas, considerándose perseguidos políticos, y todo por operar y pertenecer a Morena y apoyar el proyecto de Américo Villarreal Anaya.

El argumento del gobierno del estado o de la Fiscalía, es otro, afirman que no hay tal persecución, y que las órdenes de aprehensión, son en función a investigaciones sobre temas y delitos fundamentados. Muy caliente la situación, sin duda, muy caliente.

Dentro del considerado como «guerra sucia» hacia el adversario, destacan y se prestan para tan denigrante función, algunos pasquines y portales, éstos, son de temporada, y bien cotizados, muchos aunque ni presencia tengan, mucho menos seriedad, pero que son muy útiles para tomarlos de referencia y fuente, al menos para hacerlos circular usando expertos en esos menesteres.

Incluso, medios de comunicación, que realizan documentales y reportajes, resultado de supuesta «intensa investigación», pero que fácilmente se les descubre como fabricantes de «fake news», que para muestra tenemos al llamado «Código Magenta», con sede en Nuevo León.

Aún faltan cinco días de campaña y otros tantos más para la elección y las acciones postelectorales, sin duda, el proceso se puede recalentar y salir de control, más aún, con un árbitro como el INE y similar local, que se comportan como «los mirones de palo», o peor, como si fueran un jugador más en el proceso, pero que, con su evidente parcialidad, enrarece el clima electoral.

La buena noticia, si así podemos llamarla, es que este jueves se anunció la llegada de elementos de la Guardia Nacional, que de acuerdo a la instrucción, vienen con la encomienda precisa de vigilar el proceso, y garantizar la participación del elector, y con esta acción, podamos todos, de manera libre, sin sobre saltos, mucho menos amenazas, ejercer el sagrado derecho a emitir el voto y escoger a quien dirija los destinos de nuestro Estado.