Dr. Adán Echeverría-García
Tamaulipas tiene que considerar como una necesidad imperiosa el impulsar la formación de ciudadanos con una preparación que los oriente a la superación permanente y los comprometa con el desarrollo nacional y el bienestar popular.
La sociedad tamaulipeca espera ciudadanos aptos para asumir las responsabilidades que exige la etapa de modernización que la 4T impulsa y que ha decidido construir en pro de un mejor país, un mejor estado, mejores municipios, ciudades y pueblos.
Los investigadores radicados en Tamaulipas debemos asumir el compromiso de que nuestros temas de investigación logren reforzar los 10 Programas Nacionales Estratégicos que ha planteado la federación, para que se vuelvan una realidad para nuestro estado: el desarrollo de nuestra industria, tanto como nuestras prácticas agropecuarias, nos debe permitir tener en cuenta el PRONACE sobre 1) Agentes Tóxicos y procesos contaminantes.
Nuestra privilegiada situación geográfica nos debe permitir apuntalar los PRONACEs sobre 2) Agua, 3) Energía y Cambio Climático, así como 4) los Sistemas Socio-Ecológios y 5) el de Soberanía Alimentaria; y no podemos soslayar que los PRONACEs 6) Cultura, 7) Educación, 8) Vivienda, 9) Salud, y 10) Seguridad Humana, tienen que ser reforzados para de una vez reconstruir y sanar nuestro tejido social, destruido por el neoliberalismo que abandonó nuestra región en pro del beneficio de unos cuantos tecnócratas que lo resquebrajaron durante las últimas tres décadas.
Por eso, desde la comunidad científica y cultural de nuestro estado, tenemos que sumar en un proyecto de gobierno que apoye la Transformación de los modelos de Investigación Académica y Científica, que sea incluyente con todos los sectores de la sociedad, y tenga relevancia en que la ciencia esté al servicio de la ciudadanía y le ayude a resolver sus problemas inmediatos. Ése es en parte el objetivo primordial de sumarnos a los Programas Nacionales Estratégicos presentados por el gobierno federal.
Ya en 2021 investigadores en Tamaulipas concluyeron que: “la política tecnológica regional no ha tenido una implementación rigurosa, un seguimiento adecuado o una visión a largo plazo. Por lo tanto, no hay una estrategia de desarrollo económico estatal.” Es una conclusión durísima.
La ciencia y la tecnología tiene que apuntalar el crecimiento y desarrollo de nuestro estado.
Somos privilegiados de vivir en la frontera con los Estados Unidos, y esa posición debería incidir en que los científicos, tecnólogos de nuestro estado, tengan un flujo de conocimiento que se equipare al que ocurre en los estados vecinos de la unión americana.
Es sabido que el Consejo Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología tiene por objeto, entre otros: “Asesorar al ejecutivo estatal en la programación, en la coordinación, en la orientación y en la promoción de las actividades de ciencia y tecnología”, pero esto no debe quedar solo en papel, ni a nivel académico, en espera de que alguien los busque, sino debe permitir que las estrategias gubernamentales tengan a bien apoyarse en el conocimiento que surja de los científicos, tecnólogos, y creadores culturales de nuestra región, siendo pro activos, yendo a a todos los municipios, desarrollando de la mano con la Secretaría estatal de Educación, programas donde la ciencia, la tecnología, el cuidado del medio ambiente, el desarrollo sustentable, el uso de las energías limpias, sean parte de los programas educativos de nuestro estado.
Y con ese apoyo de científicos, tecnólogos, creadores culturales, generar certeza, para el desarrollo de nuestras sociedades, siempre considerando el marco de los objetivos del desarrollo sustentable marcados a nivel mundial.
Para que aquello que pareciera ser utópico mundial, haga de Tamaulipas, un modelo que sirva a la nación, y transforme a la sociedad tamaulipeca, construida bajo el considerando del conocimiento científico, tecnológico y cultural en cada uno de sus ciudadanos.