ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
Nunca como en esta época, al menos desde mi generación, la disputa por el poder político había sido tan atrevida y temeraria, y en la mayor parte de las ocasiones dramática.
Ese contexto, que se vive en Tamaulipas entre el panista César Verástegui Ostos y el morenista Américo Villarreal Anaya, está tensando las normalidades democráticas que la ciudadanía daba como una ventaja de civilidad.
Y es que aquí en la región los ánimos políticos ya se están calentando mucho más rápido que una lámina al sol.
Y si la noticia que acapara la atención mundial es la invasión de Rusia a Ucrania, acá también en el noreste del país sufrimos de otra invasión, pero de rumores y versiones que intentan desbordar en una situación caótica.
‘LOS DOS VOTOS’ YA ES UN CLÁSICO
Empezando por el norte del estado, en Reynosa, las señales que envía la señora Maki Ortiz, de volver a su partido original, el PAN, haciendo las paces con sus líderes o aceptando que la candidatura a la gubernatura la perdió en Morena, forman parte de esa intrincada realidad histórica y política por la que atraviesa la entidad.
En términos prácticos tampoco queda claro si la adhesión de la ex alcaldesa a uno de los dos contendientes, hará que pierda el otro, o si únicamente todo se convertirá en puro ruido polvoriento, con el “nuevo clásico” que de un tiempo para acá sólo le reconoce dos tristes votos.
Se refiere al de ella y al de su hijo el alcalde Carlos Peña Ortiz.
GATTÁS-PEÑA: UN NUEVO ORDEN POLÍTICO
En el centro del estado las cosas dan la impresión de cantearse hacia la negociación política, pese a las radicalidades que casi imploran que ciertos políticos resuelvan sus diferencias por medio de la violencia.
Hablo del alcalde Eduardo Gattás Baéz y de algunos señalamientos de la Unidad de Inteligencia Financiera Estatal.
En ese sentido es visible que la presencia de un presidente municipal de oposición gobernando la capital del estado no era lo común, mientras que en Palacio de Gobierno ondea la bandera de otro partido.
Sin embargo, la sencillez, cordialidad y actitud conciliadora de Eduardo Gattás al acudir a un encuentro con el secretario general de Gobierno, Gerardo Peña Flores, y la apertura inmediata de este alto funcionario al diálogo, a muchas y muchos nos llevaron a la convicción de creer que en Tamaulipas se está instalando un nuevo orden político y social.
A partir de esa reunión todo da la impresión de transcurrir en medio de la normalidad, con todo y que el proceso electoral entre “El Truko” y Américo continúa, para todo efecto informativo, muy cerrado, pero orientado a la decisión popular.
¿Otros ruidos polvorientos de las emociones exageradas que pasan de la lucidez a la ofuscación?
AMLO-FGCV Y LAS ESCENOGRAFÍAS TREMENDISTAS
Los ejemplos anteriores, incluyendo la conversación respetuosa y afable entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, en Nuevo Laredo, hace menos de dos semanas, nos permiten vislumbrar nuevos pactos políticos, por escabrosos que se vean los escenarios.
¿Quién no está harto de que nuestros líderes políticos vivan en eterno conflicto?
Quizá nadie deba ser tan optimista, pero las prioridades del pueblo son el valor supremo de la política, así como sus recursos y presupuestos que el mismo pueblo aporta. No inventemos escenografías tremendistas, sobre todo cuando lo que ha de pasar, será inminente.
APOYA AYUNTAMIENTO A CINCO EJIDOS
Cinco ejidos del norte de Ciudad Victoria trascienden su reconocimiento a las autoridades encabezadas por Eduardo Gattás. Destacan que en una jornada de trabajo les rehabilitaron el alumbrado público, juegos infantiles, plazas públicas y salones de usos múltiples. Asimismo hubo labores de chapoleo, ampliación y nivelación de caminos en los accesos más transitados a esas comunidades rurales.
¡Feliz fin de semana!
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