El  dos de noviembre de 2021, las elites panistas del país, se estremecieron  con la filtración de las declaraciones de su dirigente nacional, cuyos efectos fueron más impresionantes que  la erupción del volcán submarino en la Isla de Tonga. Dijo que el PAN perdería en 2022, cinco de las seis gubernaturas en disputa. 

  Hoy la funesta profecía de Marko Cortés, está alcanzando al PAN cabecista en Tamaulipas. Sucede que después de cuarenta días de precampaña, el PAN sigue bastante rezagado en relación al liderazgo electoral de MORENA, la marca obradorista que acapara  las preferencias de las grandes ciudades y pueblos de nuestro estado. 

  El tiempo pasa  rápido:  

Este jueves 10 de febrero concluyeron ya las precampañas a la gubernatura de Tamaulipas. Y en adelante se abre un compás de 52 días, durante los cuales los abanderados de los diversos partidos políticos, están obligados por ley a  guardar silencio, en términos  de declaraciones  y demás expresiones de carácter proselitista. 

 Da inicio así una prolongada veda político-electoral, cuyo espacio temporal, habrá de ser utilizado por los  equipos contendientes para afinar estrategias y hacer un balance  de sus aciertos y  errores; de sus logros y  sus metas por cumplir. 

 Sin embargo,  ya desde esta incipiente etapa del  proceso, la dinámica de la lucha por el poder arroja suficientes datos, como para armar un análisis coherente y objetivo, en relación a quien de MORENA y el PAN,  lleva la delantera. 

  Uno de los datos duros más relevantes de las elecciones 2022, lo constituye sin duda, el incuestionable avance que ha logrado el abanderado morenista Américo Villarreal Anaya en Tamaulipas, mismo que junto con el candidato de Oaxaca Salomón Jara, es quien se enfila hacia un triunfo más holgado, aunque todavía falta lo más arduo de la contienda,  del tres de abril al primero de junio próximo. 

 Por el momento, de acuerdo al grueso de las encuestas, el abanderado morenista aventaja a su adversario panista  con el 60 por ciento en la intención del voto, de acuerdo  a un estudio realizado por la encuestadora Enkoll. AVA  termina así la precampaña con una ventaja de 28  puntos porcentuales sobre el aspirante del PAN-PRI-PRD, Cesar Verastegui, El Truco. 

   Sin embargo, adicionalmente a las  contundentes cifras que ya  son del conocimiento de los ciudadanos,  la encuesta de Enkoll revela otros interesantes ángulos dignos de subrayar. 

 Por ejemplo, cuando se trata de conocer la opinión positiva de los electores en torno a los tres abanderados a la gubernatura en nuestro estado. Bajo este enfoque, el más favorecido  con los buenos comentarios hacia su persona es el  cardiólogo Américo Villarreal Anaya. Pero la sorpresa radica en que el segundo lugar  no lo ocupa el abanderado del PAN, sino el postulado por el Movimiento Ciudadano, Arturo Diez  Gutiérrez Navarro, mismo que según esta encuesta, alcanza  un 37 por ciento, contra un 33 por ciento del precandidato azul. 

  Un dato que debería de preocupar a los estrategas de la coalición PAN-PRI-PRD, es el hecho de que todos estos partidos traen saldos negativos, a los ojos de la ciudadanía. 

 Y otra de las variables  que  tendrá un peso importante a la hora del voto, es  que la gente en Tamaulipas está convencida de que nuestra entidad federativa necesita un cambio. 

 Esto último le sigue metiendo mucho ruido a quien lleva sobre sus hombros la candidatura  panista, pues llegado el momento  ya en plena campaña, estará obligado por las circunstancias a deslindarse del Ejecutivo estatal. 

  Lo anterior constituye un verdadero dilema, pues si el Truco no se deslinda,  la gente lo seguirá viendo como más de lo mismo. Y si por el contrario, llega a hacer algún rompimiento de carácter político con  la primera esquina de Palacio, entonces las repercusiones podrían ser hacia el interior. 

 Otros  rasgos no menos interesantes que ha puesto al descubierto, la encuesta  Enkoll, es en el sentido de que, los principales problemas que aquejan a los tamaulipecos son: en  primer lugar la economía  con un 29 por ciento; seguidos por la inseguridad y la corrupción entre otros.