La guerra  de estrategias entre el Congreso local y el Ejecutivo estatal, parecen haber llegado a su fase de agotamiento, luego de que en el tablero  de  la LXV legislatura se perciben claros indicios por parte de los morenistas, de cerrar el cerco contra la dama azul, Imelda San Miguel. Según se sabe, la caída política de esta reina del ajedrez cabecista, (Presidenta de la mesa Directiva), pende de un delgado hilo cronológico. Cuestión de días dicen. 

 Tal y como lo prometió cuando asumió el cargo como Coordinador de la bancada MORENA   en el LXV Legislatura, el  diputado Armando Zertuche Zuani se ha manejado  de manera congruente con los intereses del  pueblo  de Tamaulipas, y  con lealtad hacia Presidente Andrés Manuel  López Obrador. 

   Cierto, hay que reconocerlo, la rifa  que se ha sacado Zertuche, no ha sido nada fácil, con un  Ejecutivo estatal que sigue operando  sus piezas  a nivel legislativo, haciendo uso de la primera minoría azul para torpedear y entorpecer las acciones parlamentarias de la Cuarta Transformación. 

  Sin embargo, pese a   estar inmerso en este escenario marcado por las presiones internas, Zertuche no  ha caído en posiciones extremas. Me parece que su temple de psicológico le ha permitido hacer gala de una inteligencia emocional a prueba de hostigamientos políticos.  

Obviamente que lo anterior no ha sido obstáculo para que AZZ muestre también que tiene carácter y liderazgo, como así lo proyecta en su reciente texto difundido en las redes sociales. 

  En un mensaje dirigido a sus opuestos en el quehacer de la máxima soberanía popular de nuestro estado,  Zertuche exhorta, pero también advierte: 

  “Súmense a esta iniciativa por Tamaulipas. Los esperamos en la próxima sesión. No somos  igual que ustedes. Tamaulipas se transformará con ustedes, sin ustedes y a pesar de ustedes”. 

 En este marco, los de la fracción azul, ya se dieron cuenta,  olfatearon  que los de la mayoría morenista  están preparando una estrategia  de cambios  en las leyes del Congreso local, con el propósito  de frenar la serie de caprichos y maniobras legaloides en que ha incurrido la  Presidenta de la mesa directiva Imelda San Miguel.  

   Ello se da como respuesta al triste papel que ha venido jugando la dama panista, totalmente sujeta a los designios de Palacio de Gobierno, desde donde, se dice,  le dan línea para  que ejerza el sabotaje contra las iniciativas de la bancada  guinda. 

  Una de esta situaciones en las que la posición como Presidenta de la Mesa Directiva por parte de Imelda San Miguel, dejó mucho que desear, ocurrió en la pasada sesión del Congreso, cuando los de la bancada azul pidieron un receso de una  hora y ya no regresaron, sin mediar siquiera una explicación de por medio. 

 Como respuesta, las diputadas y diputados obradoristas respaldados por Gustavo Cárdenas del MC, ya preparan una batería de reformas a las leyes internas del Congreso, por medio de las cuales se busca resolver de manera definitiva, las presuntas acciones de abierto sabotaje, practicadas por la Presidenta de la mesa directiva Imelda San Miguel  contra las votaciones de la mayoría morenista. 

 Sucede que  entre las atribuciones de  la legisladora San Miguel destacan las de enviar los acuerdos y aprobaciones legislativas de la mayoría MORENA,  para que se publiquen en el Periódico Oficial del gobierno de Tamaulipas. 

  Es en este punto donde atendiendo a la línea que recibe de Palacio de Gobierno, se sospecha que la diputada San Miguel incurre en maniobras de tipo retardatario. 

 La respuesta de la bancada morenista que preside Armando Zertuche, podría ponerse se de manifiesto el próximo miércoles durante la sesión legislativa, donde podrían aprobarse por medio de la mayoría simple, diversas modificaciones a las leyes internas del Congreso. 

 Entre otras, una  que posibilita la destitución de la Presidenta de la Mesa Directiva. 

  Imelda San Miguel ya sabe que su tiempo como Presidenta de la Mesa Directiva , se está acortando. Acaba de declarar que si los morenistas la destituyen se irá con la frente en alto.  

Pero  si se va dignamente o no,  eso no lo decidirá ella,  sino el pueblo de Tamaulipas, que  es quien le paga su salario.