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Por: José Ángel Solorio Martínez.-

Las mejores campañas electorales que está desplegando el PRI en Tamaulipas, son sin duda, la del candidato a la alcaldía de Río Bravo, Arturo Cantú Cuéllar y su compañera de binomio, la candidata a diputada local, Isnelia Treviño. Jóvenes los dos, tienen a su favor, ser personalidades de rostros nuevos y manos limpias en la ciudad.
Empresarios el dueto, e igualmente ambos con exitosas incursiones en la política local y en el área empresarial, tiene a su favor no arrastrar negativos lo que les ha dado la oportunidad de crecer, en un escenario de muchas complicaciones.
Con un partido a la baja –el PRI–, se preveía que las preferencias ciudadanas serían austeras en un paisaje municipal de alta competencia. Pero no. Remontaron ese obstáculo y se metieron a la pelea –uno y otra– por los primeros sitios en sus respectivos desafíos.
La fórmula Alfredo-Isnelia, a diferencia de otros partidos, va en unidad. Y esa estrategia, le ha permitido ofertar sus programas de gobierno municipal y la tarea Congresal de una manera convincente.
Otros partidos, están mostrando diferencias y conflictos internos ahondando las públicas divisiones: los candidatos a alcalde no van en sincronía con los candidatos a diputados locales lo que ha frenado el despliegue de sus campañas.
Isnelia, le ha aportado potencia a la campaña de Alfredo.
Y Alfredo, le ha incorporado fuerza a la labor de proselitismo de Isnelia.
Isnelia, tanto como Alfredo, han potenciado sus proyectos ante la parálisis del candidato a alcalde del PAN, Miguel Almaraz que ha quedado en la orfandad ante la ausencia de líder real del panismo en el estado.
Se suma a la oscura candidatura de Almaraz, el mayor índice de percepción negativa en un candidato en toda la entidad. Esa desconfianza, o reticencia de la ciudadanía, con el candidato Miguel, ha resultado más beneficiosa para Alfredo e Isnelia que para otras organización políticas.
Los panistas, andan desconsolados y descabezados.
En la pasada semana, varios grupos de ciudadanos que simpatizaban con Almaraz, se escurrieron a favor de Cantú Cuéllar e Isnelia.
Justo esa, puede ser la fórmula para la renovación del PRI tamaulipeco: la incorporación de personalidades sin tacha, que se sumen a la política con el afán de servir.
Porque como dijo el Profeta:
–El pueblo se cansa, de tanta pinche transa…–.