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 El Presidente AMLO y el Gobernador CV, no coinciden ni en temas deportivos. Mientras que al primero le apasiona el beisbol, el segundo manifiesta su gusto por el futbol. 

  Si nos atenemos a las dinámicas de ambas disciplinas y las trasladamos al tema  de la política, podemos decir que, Cabeza está realizando una escapada por la banda  derecha, intercambiando jugadas de pared con despachos jurídicos del norte de Texas. Y finamente busca anotarle gol a la 4T, blindándose con la supuesta protección de los  abogados gringos e invocando su ciudadanía estadounidense. 

 Por su parte, el pitcher de Palacio Nacional,  siente que tiene al gobernador panista en una cuenta de 3 bolas y dos strikes, y que está obligado a poncharlo, con su lanzamiento más letal, conocido como el tirabuzón o la famosa curva del desafuero.  

  Para el team obradorista, fracasar en el propósito  de desaforar  a Cabeza, equivale a regalarle una base por bolas. De ser así,  el manager del equipo guinda,  cometería un grave error, a sabiendas  de que estaría dejando libre a un peligroso corredor azul, experto en el robo de bases. 

 Recientemente por columnas nacionales, nos enteramos que el Presidente de la república visitó  el sur de Tamaulipas, y que ni siquiera fumó al gobernador panista  Francisco García Cabeza  de Vaca. Tampoco el titular del Ejecutivo estatal, hizo lo posible por entrevistarse con el jefe político del país. 

 Las relaciones entre ambos personajes del poder  no solo están rotas, sino completamente  destrozadas. No hay la más mínima posibilidad de conciliación. A partir de esta guerra abiertamente declarada, las elecciones federales y locales de nuestro estado, amenazan con convertirse en un mar de judicializaciones, sobre todo en aquellos distritos y municipios donde el resultado  de los comicios sea apretado. 

  En la proximidad de lo que muchos ven como un inminente desafuero, Cabeza de Vaca  ha publicitado diversas actividades que lo proyectan como una persona despreocupada, sin el más mínimo temor a que desde el Congreso federal, lo desojen del poder constitucional que ahora ostenta, y al cual arribó por la vía de una de las votaciones más copiosas del 2016. 

  Primero se vio a  Cabeza leyéndoles cuentos o compartiendo algunas lecturas con niñas y niños de  primaria. Posteriormente se difundieron muchas fotos de un  encuentro de futbol de barrios, en el cual Cabeza  participó e incluso, según él mismo lo comenta en su espacio virtual,  intercambió tachones o zapatos deportivos con un portero de la Colonia Horacio Terán.  

   Por cierto que, el mencionado encuentro de futbol, generó  un mar de comentarios, entre ellos los que afirmaban que, prácticamente el mandatario estatal habría jugado solo en la cancha, pues conociendo su personalidad y su investidura, nadie se iba a atrever a disputarle el balón,  a  sabiendas de que CV está acostumbrado a no perder una sola jugada.    

Pero también, este tipo de actividades del mandatario estatal aparentemente inocentes, o espontaneas, estarían enviando lecturas hacia sus poderosos adversarios de Palacio Nacional. 

 Esto quiere decir que, después de que el gobernador viajó a Estados Unidos, concretamente a un despacho de abogados en Texas, para interponer una demanda en contra del titular de la UIF, Santiago Nieto, pareciera  estar seguro de que, los abogados gringos lo van a sacar del atolladero. 

  En lo inmediato, el suspenso mantiene en vilo a la clase política en Tamaulipas. ¿Se reunirá  la famosa sesión instructora para abrir la puerta del desafuero del gobernador García  Cabeza  de Vaca..? 

Y si así sucede, ¿Cuál será la multi ensayada respuesta que ya debe tener preparada el mandatario tamaulipeco..? 

   Cual de las dos jugadas se impondrá  finalmente? ¿La del beisbol o la del futbol ¿ 

  El gol cabecista, elaborado desde un despacho texano..?  O el ponche fulminante ,  trabajado desde los lanzamientos  de  Palacio Nacional..? 

 Ya falta menos para saberlo.