Por José Gregorio Aguilar


Los directivos tienen la obligación de gestionar los recursos que se requieran para tener los planteles en condiciones óptimas una vez que se autorice el regreso a clases presenciales.

El dirigente nacional del GNTE, Amarante García Caltenco señaló que se tiene conocimiento de la exigencia que hay en muchas escuelas para que los papás aporten una cuota, sin embargo, estos últimos no están obligados a pagar un solo peso, a menos que lo hagan de manera voluntaria y de acuerdo a sus posibilidades.

“No me atrevo a decir que los padres absorban los gastos para la limpieza e higiene de planteles para atender el servicio educativo la ley general de educación es muy clara señala que los padres no están obligados a dar una cuota para su mantenimiento ni operación del plantel”.

La propia Ley General de Educación prohíbe que se les exija dinero a los padres de familia de tal manera que las autoridades educativas deben hacer las gestiones ante sus superiores para que fluya el recurso para el mantenimiento de los edificios escolares, así como para la compra de los insumos y el material que se necesitará en la nueva realidad del regreso a la escuela.

“Queda claro en la propia ley que la cuota es voluntaria, el gobierno federal no obliga a los padres, pero si alguna institución presenta deficiencias para recibir al personal a los alumnos lo más conveniente es no dar el servicio ni exigirlo y que respetuosamente las autoridades educativas establezcan la gestión ante gobierno estatal o federal que sean convenientes para hacerse llegar los recursos para solventar los gastos que se requieran”.

Porque de que sirve que se complete el programa de vacunación a maestros si las instituciones y las aulas no están en las condiciones óptimas para abrir, como actualmente sucede en muchos estados del país, concluyó el dirigente del gremio nacional de maestros.

“De acuerdo a los programas del sector salud del gobierno federal que antes de iniciar la reincorporación a las aulas, como Campeche, siempre y cuando se cumpla con protocolo de sanidad e higiene ordenado por gobierno federal para que directores se coordinen con autoridades superiores y comités de padres para tener en óptimas condiciones los planteles”.

Las condiciones en las cuales los gobiernos federales anteriores mantuvieron las instituciones no ha sido apropiado, concluyó.