Mis datos…

Por: José Ángel Solorio Martínez.-

El dirigente nacional de MORNA, Mario Delgado, sigue dando tropiezos con un liderazgo que no puede –o quizá no le interesa– propinarle impulso y orientación. Su más reciente pifia, afloró en Reynosa, Tamaulipas. Bajo no se sabe que mandato estatutario; y mucho menos, bajo que principios –no traicionar, no mentir y no robar, rezo que cotidianamente externa el comandante en jefe de la IV Transformación– destapó al Makito Ortiz, para la alcaldía de Reynosa bajo auspicios suyos.
La primera contradicción estatutaria de la postulación del Makiavelito, es que no se registró en tiempo ni en forma para ser evaluado en las encuestas que mandata la Convocatoria de MORENA expedida hace unas semanas.
Los documentos oficiales de ese partido movimiento, establecen que quienes anotaron como la Convocatoria señala, son: Nohemí Alemán Hernández y Claudia Alejandra Hernández Sáenz, buscando que la equidad de género les regale el boleto de lotería; Marcelo Olán, Rigo Ramos, Marcos Heredia, Ulises Martínez, Armando Zertuche, Govanni Barrios, Humberto Prieto y Mauro de la Fuente, van en representación de los varones.
A juicio de la invitación oficial para el registro de esos precandidatos, la inscripción les daba derecho para ser evaluados mediante una encuesta. Ese mismo documento, aseguraba que quien saliera con mejores prendas en la medición de consensos ciudadanos, sería el abanderado del lopezobradorismo reynosense para la disputa de la alcaldía, hoy en manos de la Makiavélica Ortiz.
El líder nacional de MORENA, Delgado, incurre en un acto de inequidad, al levantarle la mano al Makito. (Al menos eso se infiere porque en sus redes sociales publicó una fotografía con el retoño de la Makiavélica, dando por hecho que será candidato. La inequidad y conculcación de la norma partidista, se genera porque aún no termina el proceso de ponderación de los precandidatos, al tiempo de lesionar los derechos partidistas de los otros aspirantes a la candidatura).
Mario Cueros de Rana Delgado –se especula en redes, que recibió un millón de dólares por la venta de esa candidatura–, deja a un tris de la fractura al morenismo reynosense con esa maniobra a todas luces irregular e internamente ilegal, al tiempo de restarle impulso al lopezobradorismo en la región.
Tumbar la casi segura candidatura de Makito, es más sencillo que quitarle un dulce político-electoral al priismo tamaulipeco; hasta el tinterillo más gris, si se inconforma ante el Consejo de Vigilancia del Comité Directivo Estatal y la Comisión Nacional de Elecciones del CEN de MORENA –y no se diga ante el TRIFE– hará polvo la candidatura del Makiavelito y obligaría al vómito negro a Delgado.
En esa tesitura, está la frágil y tambaleante candidatura del hijazo de la vidaza de la Makiavélica.
En Reynosa, puede empezar un muy poco deseado proceso de descomposición de MORENA-Tamaulipas, si se permite que la conducción partidista de Delgado, siga poniendo candidaturas en manos de enemigos y detractores de la IV T.
Hasta hoy, sólo Mario Delgado, ha ganado en Tamaulipas.