Mis datos…
Por: José Ángel Solorio Martínez.-
El berrinche de la alcaldesa, Maky Ortiz trastocó el escenario reynosense. Y metió en más complicaciones –si es que eso fuera posible– al proyecto del panista Chuma Moreno. En un texto que transpira inconformidad contra el líder real del panismo tamaulipeco, establece que no quiere la diputación federal, porque a su hijo –el Makito– no le otorgaron un espacio en el cada día más frágil y decadente PAN regional.
En otras palabras: asegura que no va con el panismo, y deja abierta la posibilidad de en un futuro no muy lejano competir bajo las siglas de otro partido.
Como se vislumbra: el panismo, sigue en su tendencia a pique.
En la joya demográfica tamaulipeca –Reynosa es la ciudad más poblada de Tamaulipas– bajo esa decisión de la Makyavélica –y su hijo el Makiavelito– el albiazul dejará ir para su proyecto un caudal electoral que fluctuará entre 40 y 60 mil votos.
¿Así, o más desfondado el PAN reynosense?
¿Así, o más desangrado el PAN tamaulipeco?
Se refuerza con ello, la tesis de que el dirigente de facto del PAN tamaulipeco, ya dobló las manos ante la fuerza del centro y de su poderosa arma: la Unidad de Inteligencia Financiera.
El daño ya está hecho.
Los Makyavélicos, están quemando sus naves en un partido que les dio todo.
¿Ingratitud?
¿Desvergüenza?
¿Cinismo?
Para que es más que la verdad: un poco de todo.
Ni que decir, que los astros se alinean a favor de MORENA.
(El PRI sigue en su camino hacia la ignominia).
Evidentemente, el ganancioso de toda esa farsa de equivocaciones, es el diputado Rigoberto Ramos. Su estrategia de evaluar correctamente los tiempos políticos, le ayudaron a posicionarse extensamente en la ciudad. De manera tal, que está en posibilidades de ganar cualquier encuesta que le pongan enfrente.
Será complicado y remoto, ver a los Makyavélicos operando a favor de MORENA. Lo que se colige es que la tribu comandada por la alcaldesa Ortiz, hará huelga de brazos caídos para que muerda el polvo quien desplazó al hijazo de su vidaza, que a juicio de esa delirante Mamá Cuervo, era la mejorsísima opción para la ciudad.
A Ramos, le saldrá barata la campaña.
Tendrá a su favor: los vientos de cambio –por esa errática estrategia–; las animadversiones de la Makyavélica y de su vástago –Makyto–; el escaso carisma del candidato Chuma; y un MORENA en ascenso cotidiano.
Moreno, seguirá con su largo rosario de pérdidas.
Miles de usuarios reynosenses que tienen problemas para adquirir el agua potable, esperan el 6 de junio, para crucificarlo toda vez que sus amiguitos, ya no pueden justificarlo.
Ese escenario micro-regional, hace presumir, que MORENA en este 2021, va por una oscilante cuota electoral nunca vista en los niveles locales en Tamaulipas: de 400 a 500 mil sufragios.
Nada mal, para un 2022 que está a tiro de piedra.